No va a ser una Navidad fácil para Isabel II. La monarca ha tenido que cambiar todos sus planes debido a la crisis sanitaria, por la que ha decidido quedarse a pasar las fiestas en el castillo de Windsor, en lugar de desplazarse a Sandringham, en donde todos los años se reunía la familia real al completo para pasar junta las fiestas.

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Esta va a ser la primera vez en 33 años que la reina Isabel II no se desplazará a Sandringham. Sin embargo, esta no es, ni de lejos, la única tradición que ha tenido que suspender el palacio de Buckingham para así proteger la salud de la monarca. Entre ellas, una que ha afectado de lleno a todo el personal que trabaja para los distintos miembros de la familia real.

Isabel II

La Reina Isabel II la pasada Navidad en Sandringham

GTRES

En concreto, Isabel II ha tenido que suspender su ceremonia anual de entrega de regalos de Navidad. Cada año, la monarca organizaba un pudín en el periodo de Adviento en el que el que hacía obsequios a los diferentes miembros de los trabajadores de palacio. La madre del príncipe Carlos entregaba en persona esta muestra de agradecimiento a una pequeña selección del personal junto a los árboles del palacio de Buckingham y el castillo de Windsor antes de retirarse a Sandringham hasta febrero.

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Sin embargo, este año no habrá viaje a Sandringham ni encuentro con sus trabajadores, aunque sí que recibirán un pequeño regalo. “El personal seguirá recibiendo un regalo de la reina como es costumbre, pero no habrá un acto especial junto a su majestad. Esto es una decepción como para ella como para los empleados, ya que es una época del año muy especial”, ha asegurado una fuente cercana al palacio de Buckingham. Queda claro que, desde luego, esta va a ser una Navidad muy distinta para los miembros de la casa real británica.