A pesar de los pesares, Omar Montes cae bien. Hasta su propia ex, Isa Pantoja, no puede evitar reírse cuando le escucha decir según qué expresiones; pero detrás de las bromas y el buen humor encontramos una vida plagada de sufrimiento pero, también, una bonita lección.

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El concursante de GH VIP, analizando su vida a través de subidas y bajadas, destacó como uno de los mayores baches a los que ha hecho frente la muerte prematura de su prima, cuando solo tenían 12 años. “Fue mi primera gran depresión”, destacó. Esta muerte, de alguien tan querido por él, puesto que además era su novia, le impactó de manera profunda, tanto es así que empezó a tener mal comportamiento en casa y en clase.

Montes también ha sufrido discriminación por sus orígenes. “En mi pueblo eran muy racistas conmigo, me decían moro y gitano. Me tiraron por la tapia del cementerio, mi abuela sufría mucho por mi”, Mariángeles ha sido todo para su nieto, “ella siempre me ha cuidado”, y ahora es quien más le preocupa a él.

Consiguió ser feliz cuando nació su hijo, Omar Jr., “fue el momento más feliz de mi vida. El bebé, en vez de hacer piel con piel con su madre, lo hizo conmigo; le miré a esos ojillos y dije: ‘qué salao eres’”.

Y de él hemos aprendido una lección maravillosa: “uno decide cuanto quiere que le dure el sufrimiento”. Pues tiene mucha razón.