EXCLUSIVA Las secuelas que sufre Lydia por la decisión que tomó tras operarse de cervicales

En su 61 cumpleaños, Lydia Lozano se confiesa con Omar Suárez en Lecturas y habla de la delicada operación de cervicales a la que se sometió a finales de febrero

Lydia Lozano
Mediaset

Lydia Lozano ha sido una de las protagonistas esta semana de la portada de Lecturas. La querida colaboradora televisiva acaba de celebrar los 61 junto a su madre, Sol Hernández, y su inseparable Charly. Lydia Lozano se confiesa con su compañero Omar Suárez y hace balance en nuestras páginas sobre el que ha sido uno de los años más complicados que le ha tocado afrontar. Muy poco tiempo antes de la dolorosísima pérdida de su hermano Jorge, y mucho antes de que se le rompiera el alma por su gente de La Palma, Lydia Lozano tuvo que pasar por el quirófano. La operación, a pesar de la gravedad, fue todo un éxito. Sin embargo, la decisión que tomó después de la intervención ha acarreado a la periodista unas incómodas secuelas.

La situación era grave: una radiografía revelaba las malas condiciones en las que tenía las cervicales. "Se ve que me estaba aplastando la médula. Tenía todas las cervicales pegadas. No era normal", contaba entonces invadida por la angustia. Por suerte, a su lado, siempre estuvo su marido Charly, quien no se separó de su lado y fue su mejor apoyo y 'enfermero' mientras estuvo recuperándose en casa.

Sin embargo, todos los que la conocen bien, saben que a Lydia le va la 'marcha' y, pocos días después de la delicada intervención, ya estaba que se subía por las paredes. Tenía 'mono' por volver al trabajo y estar al filo de la actualidad rosa. Tan solo una semana después, pisaba el plató de 'Sálvame', radiante, en una silla de ruedas empujada por su propio "cuidador personal" e incluso pasaba a contar con una butaca especial para que las largas horas en directo fueran más llevaderas.

Una decisión que, al final "tuvo su repercusión", cuenta en nuestra revista. Lydia Lozano reconoce: "Me incorporé muy pronto a trabajar". Aunque dice que está "bien", admite que "con el tute que me di una se resiente". Por si fuera poco, tuvo un pequeño percance que ha acabado afectando la zona intervenida: "Me di un golpe con una mesa que me ha rebotado al cuello". Lydia Lozano ha demostrado una resiliencia para superar situaciones adversas, le quita hierro y apunta a lo que realmente le ha golpeado este año a todos los niveles: "Lo peor de este año ha sido lo de mi hermano".