Mariana Rodríguez se recupera aún de lo duro que ha sido para ella participar en ‘Supervivientes 2022’. La venezolana nos desvela detalles inéditos de su convivencia con Anabel Pantoja y confiesa cómo ha sido su relación con Yulen. “Yo le gustaba mucho”, afirma. Sobre Kiko Matamoros no tiene duda: “Ha sido el que más daño me ha hecho”. La modelo se sincera, echa la vista atrás y hace una confesión descarnada de su infancia marcada por los malos tratos. "Mi padre nos pegaba a mi madre y a mí", se derrumba al pronunciar estas palabras. Mariana Rodríguez está a punto de protagonizar un emocionante reencuentro con su madre en el plató de 'Déjate querer' de Toñi Moreno este sábado 16 de julio a las 22 horas.

Artículo recomendado

EXCLUSIVA | Mariana Rodríguez revela la consecuencia que ha hecho "traumática" su vuelta de Supervivientes

EXCLUSIVA | Mariana Rodríguez revela la consecuencia que ha hecho "traumática" su vuelta de Supervivientes

El enfrentamiento con Kiko Matamoros ha revivido viejos demonios en el corazón de Mariana Rodríguez, quien a sus 31 años lleva ya acumuladas ya experiencias muy dolorosas, vividas desde una edad muy temprana. "En ‘Supervivientes’ me vino a la mente mi infancia, mi padre, todo el maltrato físico y psicológico que viví", recuerda entre lágrimas, "he vivido una vida demasiado dura porque mi papá era muy agresivo", cuenta a Lecturas conmovida. "Me crió como si yo fuera un niño, muy fuerte, todo me lo decía gritando. Si me caía, me pegaba. Con él no existían los errores ni los accidentes, y eso a mí me dejó muy marcada", nos confiesa con mucho dolor.

Mariana Rodríguez. NO USAR

Mariana Rodríguez, de 'Supervivientes 2022', posa espectacular para Lecturas

A. Garófano

El sentimiento de culpa es enorme en Mariana cuando se responsabiliza del final del matrimonio de sus padres cuando solo tenía dos años. "Mis papás se separaron por una pelea por culpa mía. Yo tenía dos años y le dije a mi madre que quería pipí. Mi madre le dijo a mi padre: “Ve tú, que estoy cansada”, y de eso se armó una trifulca". El relato de la modelo venezolana suena descarnado, rompe el alma ver cómo se libera del enorme peso que carga sobre sus espaldas a consecuencia de esta durísima vivencia, sobre la que habló por primera vez con su madre hace solo cinco años. "Tengo en la mente la imagen del ‘tú... tú...”, y luego estoy en el suelo y mi padre pegando a mi madre. Él le pega un golpe, ella cae y se da con la cabeza contra el suelo. Yo lloraba y lloraba. Se me quedó grabado. ¡Fue tan fuerte!", afirma entre lágrimas.

Artículo recomendado

EXCLUSIVA | Mariana Rodríguez airea, al detalle, el flirteo de Yulen que dolerá a Anabel Pantoja

EXCLUSIVA | Mariana Rodríguez airea, al detalle, el flirteo de Yulen que dolerá a Anabel Pantoja

Aquel episodio fue el detonante para que su madre dejará al padre de Mariana. "Mi papá estaba loco de la cabeza. Entró un día en casa con un perro policía inmenso. Era para protegerme, pero era más grande que yo, me daba mucho miedo. Yo lloraba", un recuerdo que aún le hiela la sangre. La concursante de 'Supervivientes 2022' es de las que cree en las segundas oportunidades, y la vida le ha dado una a su progenitor, haciendo posible curar heridas entre los dos. "Mi papá es ahora otra persona, lo veo feliz. Tiene una pareja que trabaja con los chakras y le ha cambiado la vida", dice en un tono con el que transmite serenidad. Sin embargo, no puede dejar de sentir una punzada al hablar del vínculo de su padre con la hija de su nueva esposa: "Ella tiene una hija de nueve años, es una niña preciosa y muy inteligente. Y siento envidia porque mi padre está haciendo con esa niña lo que no hizo conmigo".

Mariana tuvo que ponerse a trabajar muy joven y cuando tuvo la oportunidad, derribó muros y superó todos los obstáculos para ayudar a los suyos a salir adelante en su país natal cumpliendo su sueño: convertirse en modelo. "Mantengo a toda mi familia, también a mi padre y a mis hermanos y sobrinos. Son como mis hijos. Si no tengo una casa en Europa es porque todo lo mandaba para allá". Pero lo más importante, pudo devolver con creces a su madre todos los sacrificios que hizo para que pudiera labrarse un porvenir: "Mi madre se compró una casa en la playa y ya no tuvo que trabajar más".