David Bisbal ha vuelto al ruedo de los escenarios apenas cinco días después de haber dado el 'sí, quiero' a Rosanna Zanetti, en una romántica boda que se celebró, por sorpresa, en los Claustros de Ayllón, en Segovia, el pasado lunes.

Bisbal actuó en Chiclana, en Sancti Petri, y lo hizo luciendo por primera vez su alianza de hombre casado. Algunos artistas prefieren quitársela ante el temor de perderla o de sufrir en el caso de que se les hinchen los dedos por el esfuerzo. David no. El cantante prefirió lucir este símbolo de amor tan significativo para él y para su flamante nueva esposa, la venezolana Rosanna Zanetti.

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Podría decirse que la pareja se ha quedado sin luna de miel por culpa de los compromisos profesionales del cantante. Esto no es del todo así, ya que la gira de David por España, que se inició el pasado 8 de junio, tiene sus actuaciones bastante separadas entre sí, de modo que el recién estrenado matrimonio puede disfrutar de su nuevo estado entre gala y gala. Por otra parte, hay que decir que David y Rosanna están tan enamorados que viven en un estado de luna de miel permanente. Claro que, seguro, que pronto les veremos irse de viaje a algún lugar paradisíaco.

Poco a poco y con cuentagotas, David y Rosanna han ido compartiendo en las redes sociales fotos y sentimientos de ese día tan especial que no olvidarán mientras vivan. La novia, bellísima con un diseño de Hervé Moreau, director creativo de Pronovias, compartía lo que sentía su corazón: "No tengo palabras suficientes para describir la cantidad de emociones y sentimientos que me invaden ... felicidad y mucho amor en su máxima expresión", publicó en las redes. Tampoco David ha ocultado sus sentimientos: "Así abrazados, seremos uno para la eternidad".