Daniel Sancho quiso acabar con la vida Edwin Arrieta para proteger a su padre Rodolfo, según la policía tailandesa

Big Joke, encargado de la investigación del caso de Daniel Sancho, ha desvelado un último extremo que explicaría la supuesta motivación que habría detrás del crimen del cirujano; "perjudicaría sobre todo a Rodolfo Sancho", asegura

JC
José Confuso

Director digital de Lecturas

Daniel Sancho Rodolfo collage

Los mensajes en el móvil de Daniel Sancho (29 años). Mucho se ha especulado durante las últimas semanas sobre qué contenía el teléfono del hijo de Rodolfo Sancho y de Silvia Bronchalo. Un teléfono al que el hoy acusado tuvo acceso incluso después de su detención. Sancho llegó a hablar incluso con periodistas con su propio móvil rodeado de los policías encargados de su detención. Pero, ¿Qué había en ese teléfono? ¿Existían las amenazas de Edwin Arrieta a Daniel Sancho como se filtró en un determinado momento? Big Joke, el policía encargado de la investigación ha querido aclarar este extremo.

En una entrevista concedida al programa 'En boca de todos', Big Joke reconocía que estos mensajes no estaban localizables. “No están esos mensajes porque el propio Daniel los habría borrado”, explicaba en primera persona. “Vamos a tratar de recuperar esos mensajes en 2-3 semanas”. La policía no descarta la existencia, por tanto, de estas amenazas pero tampoco tiene acceso inmediato a ellas. Pero no quedaba ahí el testimonio que ofrecía Big Joke una vez terminada la investigación policial del caso.

“Su principal motivo para acabar con la vida de Edwin era por unos vídeos”, explicaba el policía. Unos vídeos que estarían en este dispositivo y que Daniel Sancho habría eliminado bien antes o después de la detención, algo que el investigador no ha podido o querido precisar. Pero, ¿qué había en esos vídeos?

Los vídeos que Daniel Sancho borró de su teléfono

“Daniel confesó que su principal motivo era que Edwin le había amenazado con compartido vídeos de ellos con su familia que si eso se hacía público le podría costar el trabajo a su padre”, explicaba Big Joke. Fue, al parecer, esta protección de la familia lo que hizo que Daniel Sancho decidiese cometer el presunto asesinato. Era la reportera desplazada a Tailandia, encargada de la entrevista con el policía, la que apuntaba mejor lo explicado. “Nos ha dicho que esos mensajes no existen en el teléfono móvil de Daniel, pero sí que habló de amenazas del colombiano a él, que si saliesen a la luz perjudicarían sobre todo a Rodolfo Sancho”.

Concuerda esta declaración de Daniel Sancho, transmitida por el encargado de la investigación, con las primeras palabras que se filtraron tras la detención del hijo de Rodolfo Sancho. Tanto ante la policía como en las breves palabras que intercambió con una reportera, Daniel Sancho se centró en explicar que vivía rehén de Edwin Arrieta y que tenía miedo por lo que le podía pasar a su familia. Serían, al parecer, estos vídeos que habría borrado lo que podría haber afectado de forma directa a Rodolfo Sancho.

Por el momento, la policía queda a la espera de intentar recuperar el contenido borrado del dispositivo de Daniel Sancho. Por delante todavía semanas que dejan claro que la investigación, al menos la instrucción por parte del fiscal, no está cerrada. Es de prever que hasta finales de año no tenga lugar la celebración del juicio en Tailandia en el que se decidirá el futuro del hijo de Rodolfo Sancho.

Daniel Sancho, acompañado de su madre Silvia Bronchalo

Daniel Sancho se encuentra ya desde hace días en prisión preventiva a la espera de juicio. El hijo del actor era detenido como presunto culpable del asesinato de Edwin Arrieta y asumía los hechos tanto ante la policía como ante el juez que decretó su ingreso en prisión. Desde entonces, tan solo ha podido comunicarse con su abogado tailandés y, en los últimos días, con su madre. Silvia Bronchalo viajaba hasta Tailandia coincidiendo con el fin del período de aislamiento para poder encontrarse con su hijo.

Afectada aunque serena, Bronchalo se dirigía por primera vez a las cámaras para agradecer el trato y confirmar que su hijo se encontraba bien. Es el único miembro de la familia que, por el momento, ha viajado hasta el país. A la espera de la llegada de Rodolfo Sancho, quien se encuentra ultimando gestiones necesarias en España, parece que la familia se estaría organizando para encontrar una residencia habitual en Tailandia y poder así acompañar al acusado en estos meses. Extremo, eso sí, no confirmado por los portavoces de la familia.

Internado en la cárcel de Koh Samui, Sancho se encuentra en una prisión algo más cómoda y con mejores condiciones. Con todo, el hijo del actor comparte celda con varios reclusos más y, según contaba el propio director de la prisión, con ausencia de colchonetas para todos. Poco a poco, Sancho se integra en las rutinas del día a día. Era su madre, Silvia Bronchalo, quien le suministraba un extra de dinero para poder adquirir algunos servicios. Por delante, muchos meses a la espera del juicio en el que se determine su sentencia.