Ha sido una boda secreta, nada que ver con lo que habían planeado, pero así lo han hecho. Beatriz de York y Edoardo Mapelli ya son marido y mujer desde este viernes 17 de julio después de tener que suspender -con motivo de la crisis sanitaria- el enlace previsto para el 29 de mayo de 2020.

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Desde el mismo instante del "sí, quiero", la nieta de Isabel II y novena en la línea de sucesión al trono británico se ha convertido en condesa italiana. El millonario empresario italiano de 37 años es el primogénito del conde Alessandro Mapelli Mozzi, por lo que Beatriz y Edoardo siguen con su matrimonio la más tradicional de las tradiciones por la que dos familias reales europeas (y sus territorios) se unen a través de sus matrimonios. El enlace supone además la herencia de una de las villas más grandes de Italia.

Beatriz de York y Edoardo Mapelli
Gtres

Tal y como ha comunicado el conde Alessandro Mapelli Mozzi, una vez la pareja informó de su compromiso, permitió a la hija del príncipe Andréspresentarse como contesa italiana y nobile dona, títulos que heredarán sus hijos si llegan a tenerlos, cosa que no ocurre con el hijo de Edoardo con la arquitecta Dara Huang, el pequeño Wolfie, porque no llegaron a casarse.

Sin embargo, hay un detalle de la Constitución italiana a tener en cuenta: ya no se reconocen los títulos nobiliarios y solo se permite que los anteriores a 1922 formen parte del nombre de la persona que los ostenta; lo que es lo mismo, son títulos inexistentes aunque en ciertos círculos sociales sigan usándose. Los de los Mapelli Mozzi son antiquísimos. La familia celebró en 1985 mil años con archivos documentados ininterrumpidos como consta en el libro publicado por una prima lejana del conde, Carlota Mapelli Mozzi Parodi titulado La Famiglia Mapelli Mozzi: mille anni di storia.

Beatriz de York y Edoardo Maeplli

En cuanto a la villa que heredarán los recién casados, lleva el nombre de la familia Mapelli Mozzi. El inmueble es un palacio de estilo neoclásico del siglo XVIII situado a una hora de Milán que la familia utiliza como residencia de verano y alquila desde hace algunos años por el módico precio de 5.000 euros la noche.