No están siendo semanas fáciles para la reina Sofía. A la mala salud de su hermano Constantino de Grecia se ha sumado el fuerte ataque de ansiedad que sufrió su hija, la infanta Cristina, tras visitar a su marido, Iñaki Urdangarín, en la cárcel de Brieva.

Según cuenta El Español, la infanta Cristina llegaba a La Zarzuela en un estado que preocupó mucho a su madre, la reina Sofía, y a todos los que tuvieron la oportunidad de verla. De hecho, la hija pequeña de los Reyes Eméritos decidió quedarse en Madrid dos días más, hasta que consiguió estabilizarse emocionalmente. Fue entonces cuando su madre, que vive con angustia la situación personal de su hija, le pidió que se quedara una larga temporada en Madrid, un deseo que no ha podido cumplirse ya que, al parecer, Cristina se negó rotundamente. Finalmente, el martes por la mañana voló rumbo a Suiza en compañía de sus dos hijos pequeños.

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No cabe duda, que como cualquier madre, la reina Sofía quiere tener a su hija lo más cerca posible. Según confirma la publicación, Cristina visita asiduamente a un psicólogo en Ginebra, para que le ayude a salir de ese agujero en el que se encuentra.

Quizás esa unión familiar que tanto anhela la reina, se produzca antes de lo previsto. Todo parece indicar que será Palma de Mallorca el lugar idóneo para reunirse este verano, ya que los hijos de la infanta Cristina forman parte de los alumnos de la escuela de vela a la que asisten cada verano desde que eran muy pequeños.