El foco de la noticia se ha concentrado este jueves en el hogar Don Orione, el centro de Pozuelo de Alarcón donde Iñaki Urdangarin ha empezado este jueves sus actividades de voluntariado. El marido de la infanta Cristina, condenado a prisión por el 'caso Nóos' llegaba por la mañana, muy sonriente, sin esquivar a los objetivos de las cámaras y acompañado de un escolta tras haber recorrido en coche de alta gama los cien kilómetros que le separarán durante unas horas de la prisión de Brieva (Ávila), donde cumple una pena de cárcel de cinco años y diez meses.

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Se trata de una decisión excepcional de Instituciones Penitenciarias por la que ha conseguido salir de prisión dos días a la semana, antes de que llegara el que iba a ser su primer permiso carcelario. Tal como avanzó Pilar Eyre en su blog de Lecturas, esa salida está estimada para estas navidades, después de que le fuera concedido este verano el régimen de segundo grado.

Además de su trato cordial y su evidente buen aspecto, ha habido otro detalle del exduque de Palma que ha llamado la atención. Según ha publicado Look, Iñaki lucía un complemento con el que expresaba la fuerza y el amor que le llega en todo momento de su familia. Y, lo más importante, que no les olvida y les lleva siempre en el corazón, a pesar de las circunstancias.

Se trata de una discreta pulsera roja que llevaba en la muñeca derecha, pero disimulada por su reloj. El detalle no ha pasado desapercibido, sin embargo, pues ya habíamos visto otra similares en otros miembros de la familia real. Concretamente, en su mujer Cristina y en sus hijos Irene y Miguel, cuando visitaron al rey emérito Juan Carlos mientras estaba recuperándose en el hospital de su reciente operación de corazón.

Se trata de una pulsera muy especial que lleva inscrita Battambang, ciudad de Camboya. Un recuerdo del país del sudeste asiático donde Juan Urdangarin estuvo realizando labores de voluntariado bajo el abrigo de la ONG El Sauce.

Iñaki Urdangarin 03
Gtres