Los duques de Luxemburgo viven uno de sus momentos más complicados. Tanto Enrique como María Teresa han contado siempre con el beneplácito de sus ciudadanos, habitantes de un país pequeño con una renta por las nubes a los que parece que la institución les agrada y les aporta beneficios.

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Sin embargo, ya hace meses que por las calles del país corren rumores sobre el matrimonio real, conjeturas ante las que se hacían oídos sordos "por respeto a la institución", tal como recalca ahora el diario luxemburgués Le Quotidien, que asegura que el tabú que existía en torno a los grandes duques ha llegado a su fin.

Gracias al primer ministro, Xavier Bettel ha salido a la luz una serie de informaciones que estaban ocultas hasta el momento. Un informe con el nombre de Waringo amenaza con acabar con el reinado. Jeannot Waringo, exdirector de la Inspección General de Finanzas, ahora jubilado, fue el elegido por Bettel el pasado octubre para llevar a cabo un exhaustivo análisis sobre la corte y, tal y como publica Lëtzebuerger Land, parece que los resultados podrán desencadenar en los próximos días una grave crisis que, tal como recogen los medios del país, "podría conducir a la abdicación del gran duque".

Duques de Luxemburgo
Gtres

Al parecer, se trata de un altercado que tiene que ver con la duquesa. Desde hace meses los miembros del personal a su cargo abandonan sus puestos semana tras semana porque nadie aguanta los caprichos de María Teresa ni sus constantes cambios de ánimo. Con motivo de sus constantes traslados a París y la orden de que su equipo se mueva con ella en cada ocasión, está causando un gran malestar entre los trabajadores, que nunca acaban de entender cuáles son sus deseos, generando además unos enormes e innecesarios gastos.

De los once millones de euros que recibe el gran duque de los fondos públicos, ocho van destinados a gastos de personal, una cifra que aumenta año tras año. "El personal que se va recibe una gran compensación para que permanezca en silencio. Se estipula claramente que las partes se comprometen a no menospreciarse ante terceros", recoge el medio. Hace cinco años, una exempleada de los duques amenazó con publicar un libro contando su día a día en la corte y lo mal que la trataba Teresa de Luxemburgo. A pesar de que finalmente no existió dicha publicación, desde entonces otras 30 personas han dejado su puesto.

Duques de Luxemburgo

Según revelan los medios implicados, la situación es tan grave que personas de dentro de palacio con puestos importantes, como el mariscal de la corte, serían los que habrían avisado a Xavier Bettel para que este tomara las riendas del asunto. "La gran duquesa hace lo que quiere", asegura por otro lado el periodista Pol Schock. "María Teresa sostiene firmemente las riendas en la mano, determina los negocios y el ritmo en la corte", revelaba, además de confesar que ella considera a sus trabajadores como "siervos". Una situación que podría cambiar en los próximos días provocando un giro de 180 grados dentro de la corte de Luxemburgo.