No cabe duda de que iba a proteger a su antiguo amigo, y así ha sido. La empresaria alemana Corinna Larsen ha declarado ante el fiscal de Londres sobre la adjudicación del millonario contrato del tren de alta velocidad entre Medina y La Meca, el llamado AVE del desierto.

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Corinna ha vuelto a proteger al rey Juan Carlos con sus declaraciones, descafeinando las manifestaciones que hizo al excomisario Villarejo. Según ha manifestado la empresaria esta misma mañana al fiscal anticorrupción Luis Pastor, tiene un conocimiento "limitado" de esos hechos y siempre a través de terceras personas, dado que ella no intervino en modo alguno. Si embargo, en la cinta grabada subrepticiamente por Villarejo se la oye decir que el padre del rey Felipe cobró por favorecer la adjudicación de ese proyecto a un consorcio de empresas españolas y que éstas pagaron una comisión de 100 millones de euros a la intermediaria iraní Shahpari Zanganeh.

Los interrogantes que se le han planteado a Corinna en la sede de la Serious Fraud Office, el organismo antifraude británico, se están realizando con motivo de un presunto delito de cohecho internacional por las presuntas comisiones de las que la empresaria habla en la grabación de Villarejo.

Esas diligencias de investigación son lo único que está abierto tras el archivo de la llamada pieza Carol, una parte del sumario contra Villarejo cerrada en septiembre de 2018 en razón a la inviolabilidad de Juan Carlos I y a la imprecisión de los datos que su antigua amiga daba en la grabación en relación al papel de testaferro del emérito que dice haber desempeñado.

Según ha comunicado ayer jueves su abogado, Corinna "estaba feliz de ofrecer voluntariamente los hechos limitados de los que tiene algún conocimiento", pero deja claro que "cualquier intento posterior por parte de personas en España que busquen utilizarla como chivo expiatorio para restarle importancia a sus propias acciones indebidas enfrentará una respuesta legal rápida".

Además, se insiste en que la empresaria "no tuvo ninguna participación" en el concurso del tren a La Meca y se ha limitado a trasladar al fiscal "lo que terceros le dijeron". Por lo que piden que la investigación continúa para poder esclarecer del todo las piezas que faltan del puzzle.

En un afán de desvincularse del asunto, el comunicado añade que "durante décadas" ha habido "acusaciones serias en los medios sobre los negocios financieros" del rey emérito. "Si hay alguna intención real de investigar adecuadamente el acuerdo del AVE y otras acusaciones, es al final un asunto del Poder Judicial español y de España", aseguran.