La trágica e inesperada muerte de Ari Behn continúa muy presente tanto en su familia, la Casa Real de Noruega y en los medios de comunicación. El escritor fallecía a sus 47 años el día de Navidad a consecuencia de una fuerte depresión que arrastraba desde hacía meses. Pese a sus deseos de pasar las fiestas navideñas con su exmujer y sus tres hijas, lo cierto es que el artista no consiguió vencer su malestar y decidió quitarse la vida.

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Desde entonces, han sido muchas las palabras de lamento y los recuerdos en su honor. Desde su presencia en el tradicional discurso de Año Nuevo pronunciado por el rey Harald, hasta las cartas de despedida de su exmujer, la princesa Marta Luisa, sus padres Marianne y Olav Behn, y su novia, la abogada Ebba Rysst Heilmann.

Ari Behn
Gtres

Tras el funeral y su entierro, la muerte de Ari Behn dejaba en el aire una gran incógnita sobre los destinatarios de su herencia millonaria obtenida al convertirse en uno de los artistas más famosos de su país. Tal y como apunta Svensk Dam, serán sus tres hijas -Maud Angelica, de 16 años; Leah Isadora, de 14 años; y Emma Tallulah, de 11 años- las receptoras de sus bienes.

Tal y como indica el semanario, el escritor no dejó pendiente ninguna deuda y se estima que en 2017 y en 2018 consiguió unos ingresos cercanos a los dos millones de euros, una cantidad que incluye la venta de algunos de sus cuadros -algunos de ellos vendidos por precios que alcanzaban los 10.000 euros-. A estas cifras se le suma una casa adquirida tras su divorcio de Marta Luisa, ubicada en la pequeña población noruega de Lommedalen, y la posibilidad de que los derechos de autor de sus novelas se hayan disparado tras su muerte. Al conocerse la trágica noticia, fueron muchos los ciudadanos que acudieron a las librerías buscando respuestas en las obras del malogrado artista. Esta avalancha de compras colocó a alguno de sus ejemplares en el número uno de los best sellers en Noruega.