Compatibilidades del horóscopo chino: estas son las peores parejas según su animal

¿Quieres evitar meterte en una relación horrible y condenada al pasado? Entonces tienes que saber cuál es tu peor pareja posible según el horóscopo chino. Descubre qué relaciones están condenadas al fracaso.

Celia Pérez
Celia Pérez León

Periodista especializa en lifestyle y cultura

Horóscopo Chino

Está claro que no todo en la vida es cuestión de compatibilidad. Hay parejas que, pese a no tener nada en común y ser sumamente incompatibles, acaban teniendo relaciones prósperas, saludables y felices. Pero, seamos sinceros, son excepciones muy marcadas.

Entonces, está claro que la compatibilidad es importante. Y hay muchas formas de determinarla. Para algunos es el feeling, para otros los gustos en común. Para algunos los objetivos futuros, para otros los valores. Y para muchos de nosotros, el horóscopo tiene bastante que decir. Así que, ¿por qué no tenerlo en cuenta? Siguiendo la astrología oriental, en la que se basan cientos de parejas (en especial en China) a la hora de medir su grado de compatibilidad, estas son las relaciones que jamás podrían funcionar. Las peores parejas del horóscopo chino.

La Rata y el Caballo

La primera pareja condenada al fracaso si hablamos de horóscopo chino son la Rata y el Caballo. Y las razones son muy sencillas.

Por un lado, tenemos a la Rata, conocida por su inteligencia, astuta y su necesidad de seguridad. Las personas de este signo son grandes ahorradores y estrategas. Por el otro lado está el Caballo, independiente, impulsivo y aventurero. ¿Ves por donde voy?

Puede que se atraigan. Puede que lo pasen bien un par de semanas, e incluso algunos meses. Pero a la hora de la verdad, la Rata quiere una relación seria y estable, y el Caballo necesita sentirse libre y en constante cambio.

Esta diferencia de prioridades en la vida puede hacer que la pareja se enfrente a conflictos constantes, en los que la Rata se sentirá insegura, y el Caballo atrapado. Mala receta para una relación feliz.

El Buey la Cabra

Vamos ahora con otra de esas combinaciones que tiene todas las papeletas en la lotería del fracaso. Si el Buey y la Cabra se atreven a intentarlo, tienen pocas posibilidades de que lo suyo funcione.

Empecemos por analizar la personalidad de cada uno. El Buey es trabajador, paciente y valora, por encima de todo, la disciplina y el orden. Y luego tenemos a la Cabra, sensible, creativa y relajada en todos los aspectos. Menos estructurada, más propensa a “fluir”.

En principio esta combinación podría funcionar. Ambos signos podrían complementarse, y aprender el uno del otro. Pero el problema está en que el Buey es también crítico y de ideas fijas, lo que hace que la Cabra se sienta constantemente juzgada y sofocada.

Y no hay nada que el Buey pueda hacer para evitar este desenlace. Desde su punto de vista, la Cabra es perezosa y desorganizada, algo que no va con su personalidad. Esta disparidad, lejos de equilibrarlos, provocará tensiones y falta de comprensión mutua. Dos ingredientes imprescindibles para el fracaso en las relaciones.

El Tigre y el Mono

El caso del Tigre y el Mono es particular. Ambos son inteligentes y proactivos, y, sin embargo, juntos no funcionan demasiado bien.

El problema es que donde el Tigre es valiente, el Mono es ingenioso. Y donde el primero es directo, el otro es manipulador. La franqueza y el deseo de justicia del Tigre choca con la naturaleza astuta y traviesa del Mono.

Esta relación puede funcionar sin problema en niveles bajos de compromiso, como amigos o amantes. Pero cuando las cosas se ponen serias, empiezan los problemas. El tigre se siente frustrado por la falta de seriedad del Mono, y este encuentra al primero demasiado serio y restrictivo.

El Conejo y el Gallo

Si juntas a la persona más crítica del mundo y a la más sensible, ¿qué consigues? Un mar de lágrimas, pero no una relación funcional.

Eso sucede con esta pareja tan peculiar. El Conejo es tranquilo y amable, siempre buscando la paz y la armonía. El Gallo, por su lado, es franco y meticuloso. A menudo, excesivamente crítico. Y eso a la sensibilidad del primero le viene falta.

Nada más empezar la relación surgen discusiones, reproches y problemas. El Conejo se siente herido por la franqueza del Gallo. Le parece demasiado perfeccionista, demasiado controlador. Esto, inevitablemente, conduce a una relación desequilibrada y llena de malentendidos que difícilmente podría llegar a funcionar.

El Dragón y el Perro

El problema del Dragón y el Perro radica en su perspectiva del mundo. El primer signo es ambicioso, dominante y seguro de sí mismo. El segundo, pese a ser muy leal y honesto, tiende a ser un poco pesimista.

De esta forma se gesta el desastre. Lo que al Dragón le resulta una confianza natural, al Perro le parece una arrogancia insensible. Y para el primero, el segundo es demasiado crítico y negativo.

Esto hará que entre ellos fluya, casi desde el primer momento, un ambiente constante de tensión. No están hechos para estar juntos.

La Serpiente y el Cerdo

En este caso el fracaso viene servido por una diferencia fundamental. Y es que entre estos dos signos encontramos al más retorcido y el más inocente de los signos.

Mientras que la Serpiente se presenta como un signo sabio, reservado y estratégico, el Cerdo rebosa honestidad, generosidad e ingenuidad. Y esta combinación, lejos de funcionar, acaba siempre en desastre.

La naturaleza calculadora y a veces celosa de la Serpiente choca con la visión del mundo del Cerdo, abierta y carente de malicia. Esto hará que surja, inevitablemente, la desconfianza entre ambos.

La Serpiente cree que el Cerdo es demasiado ingenuo. El Cerdo, que la Serpiente es manipuladora y distante. Y con una opinión tan negativa el uno del otro, están condenados a fracasar como pareja.

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