Era el segundo acto público que protagonizaba después de la noticia de su separación de David Bustamante. Todos los asistentes estaban de acuerdo en que la actitud de Paula Echevarría respecto a la que demostró durante la presentación de su perfume había experimentado un cambio radical. A la actriz se la veía segura, fuerte y contundente durante la rueda de prensa y durante las entrevistas individuales que ofreció durante todo el día. El tema de la campaña del producto que esta vez le ha tocado presentar invitaba a mostrar su rol más autosuficiente. Y por qué no, a hablar sobre feminismo y a mezclarlo todo con "princesas" independientes que "pueden ser felices solas". La 'sopa' que cocinó la actriz en muy poco tiempo suena tan terrorífica como lo que acabó siendo. Y las redes sociales no tardaron en explotar con la violencia de un volcán en erupción contra ella.

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La frase que más comentarios airados ha generado ha sido la que Paula, que se venía arriba dentro de su espectacular diseño floral firmado por Andrew Gn, ha sido ésta: "Yo me defino como persona. Yo creo que no hay que ser feminista ni machista, yo creo que los extremos nunca son buenos ni para un lado ni para el otro". Los nervios le jugaban una mala pasada, al igual que la correspondencia errónea que elaboró entre machismo y feminismo. Usuarios de las redes como Lucía Etxebarría criticaban duramente la postura tan poco generosa hacia quienes sí que luchan porque se equiparen los derechos de la mujer a los del hombre. Otras tuiteras señalaban lo mucho que está influída Paula por actitudes condescendientes como el conocido 'mansplaining' y le recordaban que "gracias a una feminista se puede ella divorciar".