¿Qué hubierais hecho vosotros en su situación? Angela Bowie, mujer de 1970 a 1980 de David Bowie, es una de las concursantes de la edición británica de Gran Hermano VIP. El fallecimiento de su expareja la ha sorprendido en la casa, y los directivos del reality no han dudado en darle las malas noticias fuera de cámara para que el momento fuera más íntimo. Se le planteó entonces la posibilidad de abandonar el concurso de convivencia o de continuar, y ella eligió permanecer en el show. Algo totalmente respetable.

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La relación entre los dos tras el divorcio nunca fue buena. Evitaban verse y hacía años que no se dirigían la palabra. Para más inri, lo único que los unía, su hijo Duncan (que cuando nació lo llamaron Zowie, Zowie Bowie. Entendemos el cambio de nombre) dejó de hablar con su madre a los 13 años, algo que Angie siempre ha creído que fue cosa de su padre, quien lo ponía en su contra.

Cuando se enteró de la noticia, Angela lamentó la perdida, pero la relativizó. Hacía mucho tiempo que él ya no era parte de su vida, por lo que su muerte la ha dejado triste, pero no tan afectada como para no continuar en el reality. ‘Celebrity Big Brother’, como se llama el programa, anunció que pondrían a disposición de la concursante toda clase de atención psicológica, por si la pudiera necesitar y que iba a estar muy vigilada (con cámaras grabando las 24 horas no nos cabe ninguna duda). Se emocionó, pidió que entraran algunos compañeros para estar con ella, y dejó una frase que sirve de perfecto epitafio. “I feel an era has ended. The stardust has gone”, siento que una era se ha terminado, el polvo de estrellas se ha desvanecido.

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