Ha pasado un mes desde que Irene Rosales se enfrentase al dolor más grande de perder una madre. Dolores Vázquez moría tras varios meses de lucha contra el cáncer dejando a toda la familia rota de dolor. Dicen que el tiempo todo lo cura, pero quizás no ha pasado el suficiente...

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Aunque desde el primer momento la mujer de Kiko Rivera intentó regresar a su rutina habitual no puede soportar la falta. Hace unos días revelaba en el programa 'Viva la vida' que en estos momentos "estoy enfadada con el mundo. Lo contesto todo mal y yo sé que no soy así", explicaba con evidente pena haciendo referencia al gran apoyo que significa para ella su marido.

Además, reveló que en estos momentos le cuesta mucho hablar de ella: "Intento no hablar del tema", porque es una situación que le provoca un dolor aún mayor. Tal y como ella desveló, se despidió sin quererlo: "Se fue conmigo a solas, en casa. Es algo que por un lado me tranquiliza pero por otro me rompe", explicaba.

Coincidiendo con el primer mes de ausencia de su madre, Irene ha querido recordarla con una preciosa ilustración y unas palabras en las que expresa con mucho dolor en qué punto se encuentra con el paso de los días: "Podré disimular mi tristeza, podré decir que todo está bien engañándome a mi misma, pero lo que nunca podré es dejar de echarte de menos. Cada día es más complicado y más falta me haces, me siento protegida pero con la alegría completamente rota... Daría todo por tenerte".

Probablemente, Irene sea una de las invitadas esta noche al concierto que su suegra, Isabel Pantoja, dará en el Wizin Center de Madrid. Sin duda, una oportunidad para olvidar, al menos durante unas horas, ese sentimiento tan agrio de perder lo que más se quiere.