En verano Inés Sainz recibió la mala noticia de que tenía cáncer de mama. La exmodelo contó el diagnóstico demostrando su fortaleza y afrontándolo con el humor por delante. Desde entonces han sido varias las veces en las que Inés ha demostrado que pese al complicado momento por el que está pasando, se lo está tomando lo mejor que puede. Hace unos días compartía con sus seguidores una fotografía en la que contaba que ya está en la mitad del ciclo de la radioterapia. Con una sonrisa y un gesto de fortaleza, Inés volvía a dar ejemplo.

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Ante esta situación la empresaria se está tomando la vida de una forma diferente. Ahora está sacando un poco más de tiempo para dedicárselo a ella misma y disfrutar de planes junto a su familia y amigos. Y eso es lo que está haciendo durante este puente. Inés ha puesto rumbo a un lugar muy especial para ella. Ha viajado hasta la nieve para practicar esquí, una de sus cosas favoritas. En las imágenes que está compartiendo estos días asegura que está muy feliz. De hecho “felicidad sin filtros” es como está denominando a estos instantes.

Pero, ¿por qué es tan especial para ella estar disfrutando de la nieve? “Pensé que nunca volvería”, ha desvelado Inés. En este momento en el que la salud es lo primero la exmodelo pasa por altibajos y pensaba que no iba a poder regresar a este sitio en el que se siente tan completa. Una alegría para ella que seguro que le aporta mucha energía y con la que vuelve a demostrar que está afrontando la enfermedad de la mejor forma. Además ha querido recalcar que “estoy feliz y entera, que también es importante”, porque al final eso es lo fundamental para ella y afortunadamente lo está consiguiendo.