En plena ola de calor y a la espera de la llegada oficial del verano, Elena Rodríguez ha intensificado sus cuidados beauty. La madre de Adara Molinero está estupenda pero ha recurrido a los retoques para presumir de un rostro impecable durante sus vacaciones. El pasado mes de diciembre, la exconcursante de 'Supervivientes 2020' acudía a su clínica de confianza, la de su yerno Rodri Fuertes, para someterse al'Full face', un tratamiento para tratar las líneas de expresión y combatir las arrugas. Tan encantado se quedó con los resultados que ha vuelto a realizárselo.

Artículo recomendado

Elena Rodríguez, madre de Adara, revela la incómoda dolencia que padece desde hace años

Elena Rodríguez, madre de Adara, revela la incómoda dolencia que padece desde hace años

Tal y como ha mostrado Adara Molinero en redes sociales, Elena Rodríguez se ha puesto en las mejores manos para seguir manteniendo su rostro rejuvenecido: "Aquí la tenéis, la he dicho que comparta un poco de belleza", ha escrito la novia de Rodri Fuertes enseñando el momento en el que su madre ha vuelto a sucumbir a los encantos de la medicina estética.

Aunque no es muy dada a acudir a la clínica de manera habitual, lo más recomendable es repasarse el tratamiento al menos una vez al año y eso es justo lo que ha hecho Elena Rodríguez. Además, este retoque tiene múltiples beneficios y cambia de manera radical su imagen en tiempo récord: mejora la piel fotoenvejecida y con manchas, corrige la flacidez y pérdida del volumen facial, elimina la expresión de enfado, combate el aspecto triste y trata los signos de cansancio.

elena rodríguez

Elena Rodríguez vuelve a retocarse el rostros en la clínica estética de Rodri Fuertes.

Instagram @adara_molinero

Artículo recomendado

Rodri Fuertes abre su álbum privado con Adara Molinero para celebrar su segundo aniversario juntos

Rodri Fuertes abre su álbum privado con Adara Molinero para celebrar su segundo aniversario juntos

Y hasta Adara no ha podido resistirse. Tal y como explicó hace meses, se trató las primeras arrugas que le salieron en la frente y se pinchó las ojeras para disimularlas. Eso sí, el retoque del que se siente profundamente orgullosa es el de la vista. Hace apenas unas semanas, Molinero pasó por quirófano para tratarse la miopía que padecía, un problema de visión al que ha puesto fin y por el que se ha despedido para siempre de las gafas.