Tras comunicar hace unas semanas que Mohamed VI no estaba pasando por su mejor momento en temas de salud, el monarca fue descubierto paseando por Casablanca, una noticia que, después de enviar a su hijo el príncipe heredero Mulay Hasán al funeral del expresidente Jacques Chirac en París, no sentó nada bien a los medios de comunicación.

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Pero no se trata del primer esperpéntico episodio protagonizado por el monarca marroquí. Según ha relatado el exministro de Interior Jorge Fernández Díaz en sus memorias, fue en el verano de 2014 mientras pasaba las vacaciones en un pueblito de Soria, sin cobertura y con el móvil apagado, cuando Mohamed VI tuvo un pequeño percance con la Guardia Civil.

También durante sus vacaciones por la costa, el rey de Marruecos fue detenido durante unas horas cuando las autoridades españolas le confundieron con un narcotraficante mientras conducía una moto de agua. La escena fue tan absurda y molestó tanto al mandatario que el propio ministro tuvo que viajar hasta el país vecino para limar asperezas y pedir disculpas personalmente. No era la primera vez que las fuerzas de seguridad españolas confundían al rey de Marruecos con un delincuente, y en este caso tuvo que intervenir el rey Felipe VI para solucionar el despropósito.

"Ministro, perdóneme, pero si pudiera llamar a su majestad el rey, que está intentado localizarlo y no lo consigue", relata el exministro. "Ministro, me acaba de llamar el rey de Marruecos, Mohamed VI, y me ha dicho que está detenido por la Guardia Civil. ¿Tú sabes algo de eso?", fueron las palabras de Felipe VI. La noticia, tan surrealista, no era algo que se escuchara todos los días.

"Mohamed VI había salido al mar a bordo de una moto náutica, vestido con ropa de playa y escoltado a cierta distancia por una pequeña embarcación de recreo, sin un distintivo especial. [...] Se dio la circunstancia de que por aquellas fechas se había detectado que los narcotraficantes utilizaban motos náuticas para transportar droga", asegura en su escrito. Y así fue como "El Centro de Operaciones de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta detectó en el radar la señal de una moto náutica no identificada y como medida preventiva procedió a avisar a la embarcación de la Guardia Civil de guardia para que diera el alto a aquel grupo e identificara a sus conductores", asegura Jorge Fernández Díaz.

Al ser detenido, Mohamed VI se quitó las gafas y fue reconocido por el agente que lo retuvo. Pero antes de retirarse tenía que dar el aviso y comunicar lo sucedido a sus superiores, que así le respondieron. "Con la mejor intención pero poco tino, su jefe le ordenó a que esperara a que él le presentara las disculpas en persona al rey marroquí". Mientras se cambiaba de ropa y se dirigía al lugar, el rey estuvo esperando, en manos de la Guardia Civil, lo que provocó que realizara la "real" llamada a Felipe VI.

El incidente fue de tal magnitud para el mandatario marroquí que el Gobierno organizó un viaje para presentarle las disculpas al rey, que las aceptó con agrado a pesar de que, como recuerda el exministro, "llovía sobre mojado". Fue unos años atrás cuando sucedió algo parecido con Alfredo Pérez Rubalcaba como ministro. En aquella ocasión, "unos helicópteros sobrevolaron un yate que les llamó la atención. Luego resultó que era el yate del rey marroquí en cuya cubierta había varios miembros de la familia real que, como es lógico, no quedaron muy satisfechos con que unos helicópteros militares españoles sobrevolaran repetidamente su yate". También por entonces España tuvo que realizar un viaje a Marruecos para mostrar sus disculpas.