Máxima de Holanda arranca un nuevo año, tras realizar una visita muy especial la semana pasada, protagonizando un duelo de estilo ¡con ella misma! Acompañando a su marido, el rey Guillermo, la soberana ha asistido a las tradicionales recepciones de principio de año en el Palacio Real de Ámsterdam

Artículo relacionado

Los monarcas han posado dos veces en menos de 24 horas ante las puertas de Palacio, dejando instantáneas prácticamente idénticas mientras saludaban juntos a los medios de comunicación. Lo que sí eran diferentes son los estilismos que ambos royals han lucido y con los que Máxima de Holanda ha vuelto a conquistar a las cámaras. Dos modelos reciclados con los que se corona de nuevo como la reina a la hora de rescatar prendas de su armario.

Máxima y Guillermo de Holanda
Gtres

Con el pequeño truco de cambiar radicalmente de accesorios y peinado, la soberana consigue darle muchas vidas a prendas icónicas. Para la mañana, Máxima optaba por un conjunto muy de su estilo firmado por una de sus marcas favoritas: Natan. Se trata de un dos piezas compuesto por top de discreto escote bañera y manga francesa con efecto péplum, pieza que agrega cinturón para entallar la silueta, y falda evasé a la altura de la rodilla. Ambos realizados en el mismo tejido satinado pero en tonalidades opuestas, ocre y azul marino.

Cuando estrenó este modelo, en diciembre de 2018, la reina optó por un tocado a juego y el pelo recogido, lo que otorgaba una imagen muy diferente. En esta ocasión ha decidido dejar su melena suelta, suaves ondas y, para completar el look, ha sumado pendientes colgantes brillantes, bolso de mano tipo sobre y stilettos clásicos del mismo azul que la falda

Máxima de Holanda
Gtres

Ayer la monarca escogía también un vestido reciclado del mismo diseñador. El modelo en sí, que lucía por primera vez hace algo más de dos años y que también tiene en color burdeos, es una creación de cuerpo entallada, manga 3/4, corte a la cintura, falda con motivos brocados y decoración de plumas sobre el escote y en el bajo. Como complementos, Máxima escogió también los pendientes romboidales adornados con un zafiro, y eligió un calzado muy similar, aunque de una tonalidad ligeramente más eléctrica y con acabado de ante.

De nuevo, la argentina conquista a las cámaras con dos elecciones que, aún siendo fieles a su estilo y gustos, resultan muy diferentes. ¿Lo mejor de todo? El ejemplo que protagoniza reciclando cada vez más las prendas más icónicas de su armario.