Cuando fue expulsada y apartada a playa Itinerante, Miriam Saavedra se llevó el chasco de su vida al comprobar que no le habían traído a su "gordo" Carlos Lozano. Se derrumbó de tal modo al ver que quien allí la aguardaba era Yurena (feliz como una perdiz con su garífuna), que tuvo que entrar vía telefónica el presentador para tranquilizar a su chica e insuflarle fuerzas. 

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Pero lo bueno se hace rogar y los deseos de la modelo reconvertida a náufraga televisiva están a muy pocos días de hacerse realidad. Entre el trasiego de maletas en la zona de embarque del aeropuerto de Madrid, Kiko Hernández se encontraba a Lozano rumbo a Honduras con el pasaporte y el billete en mano, según avanzaba en 'Sálvame'. El presentador se encuentra en plena grabación de 'Granjero busca esposa' y ha decidido tomarse un pequeño respiro de sus compromisos profesionales para darle una sorpresa a su novia y comérsela a besos. 

Y no nos extraña que a Carlos le pueda el ansia por querer estar con ella. Desde el momento en que él salió de la casa de 'GH VIP' y Miriam ponía rumbo a 'Supervivientes 2016' apenas pudieron pasar cuatro días juntos. Con todo lo que han demostrado que se quieren en sus fugaces encuentros y en sus breves conversaciones telefónicas cargadas de sentimientos y "te amo, mi amor", esos días no les tuvo que saber ni a entrante ni a 'pica-pica' ni a nada que ayude a calmar la espera hasta poder estar de nuevo juntos y felices. 

Si Mila recibía la visita de su hija Alba hace una semana (un regalo que renovó las fuerzas de la periodista para seguir luchando por continuar en el duro concurso), es justo que Miriam también tenga su momento de subidón. Saavedra lleva dos bajones destacables (y descomunales) con los que, casi sin lugar a dudas, podríamos decir que se ha ganado el título de 'Drama Queen' de la Isla. El único que ha podido aliviarla y sacarla de la desesperación ha sido Carlos. Además, muchos ya estamos preparando las palomitas para deleitarnos con ese bucólico, esperadísimo y romantiquísimo encuentro de la pareja entre palmeras (y con puesta de sol incluida). Es audiencia asegurada. Y si todas estas razones no son suficientes, solo por los mil y un momentazos que nos está ofreciendo la modelo haciendo tándem con Yurena, se merece morir de placer en brazos de su pareja. ¿O no?