En ocasiones, a una no le dejan más remedio. Bibi, de las Mellis, harta de que le echaran en cara su abandono de ‘Supervivientes’, ha mostrado aquello que la ha llevado fuera del programa: las cicatrices fruto de la intervención de uno de sus pechos, de donde le extrajeron dos quistes.

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En pleno Debate de ‘Supervivientes’, Bibi ha querido que, tanto los allí presentes como la audiencia, vieran el 'recuerdo' que le había dejado el procedimiento quirúrgico. Estaba cansada de que se le criticase su abandono, que tuvo más que ver con su estado anímico que físico, pues los médicos no encontraron impedimento alguno en que continuase con su participación en el reality show a pesar de su convalecencia. No fue como a Eliad, que le impidieron continuar, a pesar de que este deseaba quedarse con todas sus fuerzas. La dirección estableció que era mejor que volviera a Madrid para someterse a otra operación, en su caso, de uno de los ligamentos del brazo que se lastimó en una de las pruebas propuestas por el show.

Bibi estaba realmente enfadada con todos aquellos que habían puesto en duda los motivos de su partida. Tras escuchar que Nagore decía que “no había dado un palo al agua”, la Melli ha explotado y ha hablado sin tapujos. “Yo, desgraciadamente, tengo un motivo muy gordo para haber abandonado. Yo entré con un tumor, porque esa es la palabra, maligno o benigno, pero lo es. Esta es la justificación (y enseña la cicatriz) de mi abandono. No lo he hecho porque haya querido, lo he hecho por fuerzas mayores. En mi casa se ha vivido esta enfermedad, hace 18 años. Y ahora me veo yo con esto. Yo no se si es bueno o malo, porque aún no me han dado los resultados”.

Tras esto, Bibi, que ha vuelto con un tremendo parecido a la Carrie Bradshaw de Sexo en Nueva York, sostiene que ir al concurso era la ilusión de su vida, y ha remarcado “no quiero dar lástima a nadie”.