“Queridos amigos: gracias a todos”. Ana Rosa Quintana escogía las redes sociales para pronunciarse por primera vez desde que su marido, Juan Muñoz, había sido detenido. Lo hacía una vez este había sido puesto en libertad sin fianza, habiendo pasado dos largos días en las dependencias policiales donde fue llamado a prestar declaración por su implicación en el caso Tándem.

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Juan, al igual que su hermano y los abogados Ricardo Álvarez-Ossorio y José Miguel García González, han sido imputados por delitos de encubrimiento, revelación de secretos y extorsión. La diferencia entre el marido de Ana Rosa y de los otros detenidos, es que él ha sido el único a quien el juez ha permitido marcharse sin pagar fianza y sin tener que firmar cada mes en los juzgados. Además, la pareja de AR podría marcharse del país, si así lo deseara o fueran los planes que la familia tenía pensados para estas vacaciones, sin tener que pedir permiso a la Justicia española.

Ana y Juan se casaron en 2004, en Sevilla, la tierra de él y de donde ella ahora es hija adoptiva. Juntos ha sido padres de dos niños y han formado una preciosa familia que se ha mantenido muy unida en estos dos días de incertidumbre y angustia. No ha tenido que ser fácil para Juan, pero mucho menos para los suyos que no sabían qué ocurría. Quintana ha estado muy arropada en todo momento por esos buenos amigos que jamás la abandonan y que, una vez más, han demostrado estar ahí para lo que la presentadora necesite. A todos ellos ha querido dirigirse la madrileña, haciéndoles saber que les estará eternamente agradecida por estos gestos de apoyo y comprensión sin reservas.

Además, a través de su programa, ha hecho llegar un comunicado en el que se lee el motivo de su silencio. "Ayer mi marido fue puesto en libertad sin medidas cautelares. Han sido momentos de incertidumbre pero ya estoy más tranquila, aún así, hay que ser prudente y hay que dejar a la justicia trabajar. Como periodista soy consciente del interés que ha suscitado esta noticia y, llegado el momento, estaremos ahí para contarlo. Me he mantenido al margen para no intervenir en la investigación”