Ana Obregón ya tiene fecha para su regreso a la televisión tras la muerte de su hijo, Álex Lequio. Será el 31 de diciembre, en la Puerta del Sol y arropada por Anne Igartiburu. Las dos presentadoras han sido los rostros escogidos por TVE para dar las Campanadas y despedir el año más aciago, el 2020, y dar al bienvenida a un 2021 que se espera más ilusionante.

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La cadena pública había avanzado que la elección de sus rostros para dar las Campanadas darían muchas sorpresas, ¡y vaya si lo ha hecho! Pocos esperaban el nombre de Ana Obregón, aunque tiene toda la lógica. Ella, durante muchos años, fue la encargada de explicar los cuartos y el sonido del carillón, es toda una experta. Junto a Ramón García, la actriz se colaba en las miles de casas que, año tras año, escogían la primera cadena, a modo de tradición casi santa, para entrar con buen pie en los próximos 365 días. Ana vuelve a casa. Y vuelve de la mano de un equipo que la va a cuidar y la va a hacer sentir cómoda, justo lo que la presentadora ahora más necesita. García Obregón se enfrentará al más complicado de los retos: volver a la vida pública y retomar su carrera profesional, después de haberse despedido de lo más importante de su vida: su hijo. Aceptar este trabajo es toda una declaración de intenciones, un gesto lleno de significado.

Ana Obregón

Desde que falleció Álex el pasado abril, Ana ha vivido con absoluto recogimiento. Su vida se ha limitado a su casa, bien la de Madrid, bien la de Palma de Mallorca, en los meses de verano, el club de golf y tenis que sigue visitando casi a diario y las viviendas de sus hermanos y padres, todas ellas dentro de la mismo y exclusivo residencial. Apenas abandonaba La Moraleja, y si lo hacía era, únicamente, para acudir al cementerio, donde descansan los restos de Álex, aunque su energía y recuerdo siempre acompañan a su madre.

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Ana Obregón, que no ha dejado de repetir que siente el corazón roto, mutilado, será capaz de sobreponerse a su pena como un nuevo gesto de amor a su hijo. Álex, tan vitaliza siempre, cargado de ilusión y alegría, querría que su progenitora hiciera aquello que él le enseñó: no dejarse vencer por la pena, volver a levantarse a pesar de que la vida te tumbe. Un mensaje que la presentadora siempre le ha aplaudido con tremendo orgullo pero aún no se sentía preparada para llevarlo a la práctica. Con el anuncio de esta estupendísima noticia, García Obregón empieza a recorrer, de la mano de su hijo que siempre velará por ella, el camino de su nueva vida. Bienvenida, Ana ¡te estábamos esperando!