Tamara Falcó e Íñigo Onieva aprovecharon su viaje a Sotogrande (Cádiz) con motivo de la boda de su amiga Casilda con Yago Antón para dilatar unos días más su estancia en el sur y disfrutar de una escapada a uno de sus destinos favoritos: Marbella. Buen tiempo, desconexión, descanso y tiempo en pareja son algunos de los ingredientes que han hecho de sus vacaciones algo inolvidable.

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"Adiós a unos días de descanso increíbles", escribía Tamara junto a una imagen en la que la pareja posa, muy sonriente y relajada, como dos turistas más disfrutando de una rica comida en un enclave natural impresionante.

Tamara Falcó e Íñigo Onieva
Instagram @tamara_falco

Para esta cita informal para dos, la hija de Isabel Preysler optó por un look 100% playero compuesto por un cómodo y favorecedor caftán blanco con bordados de color amarillo, sombrero de rafia y gafas de sol, mientras que Íñigo se decantaba por una bermuda azul marino, camisa de lino beige y gorra.

Hotelazo de lujo en Marbella

Durante esta semana, Tamara e Íñigo se han instalado en el Anantara Villa Padierna Palace Benahavís Marbella Resort, uno de los complejos más lujosos de la localidad malagueña. Rodeado de impresionantes zonas verdes y tres campos de golf con los que el empresario ha disfrutado de lo lindo, han tenido a su disposición cuatro restaurantes, spa y dos piscinas, lo suficiente para gozar de unos días de sosiego antes de volver a la vorágine de la rutina en Madrid. Eso sí, está al alcance de muy pocos ya que tal y como se puede observar desde la página web del hotel, la pareja habría desembolsado 1.000 euros por cada noche que han pasado allí.

Esta es solo la primera escapada de verano de la pareja que no fallará a su cita con Ibiza como ya hicieron el año pasado junto a un grupo de amigos.