El objetivo más importante que se han marcado Paula Echevarría y David Bustamante durante su crisis matrimonial, y en todos estos meses en los que llevan haciendo vida por separado, es que a su hija Daniella se vea lo menos afectada posible y sufra lo mínimo la presión mediática.

Recientemente, la pequeña pasaba unos días en Cantabria con su padre, compartiendo momentos entrañables y de gran unión frente al mar. De nuevo, frente al mar, como si les cargara de vida, la hemos vuelto a ver chapoteando y brincando, pero esta vez en el Sur. Paula no suelta la mano de Daniella y la coge con fuerza, como si al soltarse se fuera a desvanecer toda esa felicidad que siente cuando la tiene cerca.

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Fiel a sus costumbres, Paula vuelve a alojarse en el hotel Meliá Sancti Petri, situado en la localidad gaditana de Chiclana de la Frontera. El año pasado ambas disfrutaban de unos días de sol y playa mientras David estaba de promoción en México.

No es la primera vez, por lo tanto, que madre e hija disfrutarían del verano con su única compañía (a veces se han unido los abuelos maternos de Daniella). Pero sí que la distancia entre ellos es más dura y triste en esta ocasión por las circunstancias tan complicadas en las que está transcurriendo todo y debido al anuncio de una separación definitiva de la pareja planeando sobre sus cabezas.

La sonrisa de Daniella es el refugio y el alivio de Paula, quien ha vivido un par de momentos de tensión con los paparazzis que siguen sus pasos. Antes de estos días de descanso y mimos junto a Daniella, la actriz compartía unos días de descanso y diversión junto a sus amigas, primero en Marbella y luego en Ferreries (Menorca). Unas vacaciones empañadas por la presión mediática.

Por su parte, David Bustamante también se ha refugiado en sus amigos y está pasándoselo en grande en la casa familiar de Candás, en Asturias.