“Nunca más se atrevan a cuestionar a una mujer porque no se separó antes de su maltratador”. Quien habla es Mayka Navarro. Y lo hace para dar uno de los pasos más difíciles, seguramente, de su vida. La periodista, habitual de numerosos programas de actualidad, ha querido romper su silencio en su última columna y relatar el infierno que vivió por los malos tratos. La impotencia, el miedo, la sensación cada vez más cercana de que podía ser el último día de su vida. Un durísimo testimonio que, ahora, con fuerza, ha podido expresar en voz alta...

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“No sé en qué momento, pero no tardó en reñirme y en advertirme sobre todo lo que no hacía bien”. Mayka Navarro ha encontrado el momento de abrirse en canal. Lo ha hecho en su última columna en La Vanguardia, bajo el título 'Para las que no pudieron'. La periodista, en primera persona, relata el trance más duro al que ha tenido que hacer frente: los malos tratos de una de sus parejas. “Empecé a ceder. Dejé de ir a su trabajo. Dejé de salir. También de bailar, porque lo mío era y es la salsa y, según él, movía el culo demasiado”.

Con la entereza que conlleva el paso del tiempo y la reconstrucción de la autoestima, Navarro nos estremece con sus vivencias. “Durante un tiempo me acosté en la cama pensando que sería mi última noche con vida”, escribe, dejándonos el corazón en un puño. “En ocasiones, veía la muerte, la mía o la suya, como la única salida al infierno”. Tuvo miedo. También los pocos a los que se atrevió a contar lo que le estaba ocurriendo. “Cada día me mataba un poquito por fuera y por dentro”.

Ahora escribe. Lo hace por todas aquellas que nunca pudieron hacerlo. Navarro lleva años especializada en la crónica de sucesos. Ha vivido, a través de otras, lo mismo que sufrió en su propia carne. Ella pudo salir. Debemos conseguir que lo hagan todas. Grande, Mayka. Mucho ánimo.