“Una está callada hasta que decide dejar de estarlo”. Era enero de 2020 cuando Rocío Carrasco se sentaba ante las cámaras para presentar en público el musical en homenaje a su madre. La prensa del corazón se paralizaba por la aparición de la hija de Rocío Jurado. Tras años retirada, no solo iba a estar en carne y hueso sino que iba a responder a preguntas. Con su ya icónico peinado y una expectación de proporciones poco vistas para los tiempos que corren, Carrasco atendía a los medios. Nadie podía imaginar por aquel entonces que esa frase, ese 'estar callada hasta que decide dejar de estarlo', iba a convertirse en realidad. Más de un año después sonaban las primeras notas de la banda sonora que iba a acompañarnos durante todo este tiempo. Llegaba 'Rocío, contar la verdad para seguir viva' y todo cambiaba por completo. Tanto que nada volvería a ser lo mismo.

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“¿Preparada?”, preguntaba la voz en off a una algo nerviosa Rocío Carrasco. Durante las horas que había durado el directo de 'Sálvame' de aquel 16 de marzo de 2021 pocos podían haber llegado siquiera a vislumbrar lo que estaba a punto de ocurrir en televisión. “Una serie documental que iba a desvelar la gran mentira del corazón”, adelantaban los cebos. Un personaje que llevaba años en silencio iba a dar un paso al frente. ¿Quién podía ser? Las quinielas se animaban tanto entre los colaboradores presentes en plató como entre los espectadores a través de las redes sociales. No pasó mucho hasta que se resolvió el misterio. Un año de trabajo en secreto, un proyecto bajo pseudónimo y muy pocos implicados en desarrollarlo. Llegaba el momento de la verdad. La docuserie aterrizaba en las pantallas pero nadie imaginaba todo lo que iba a pasar después. Y no iba a ser poco.

Romper veinte años de silencio

“Estoy fuerte para seguir contando mi historia”. Rocío Carrasco aparecía en el segundo episodio de 'Rocío, contar la verdad para seguir viva' a través de un audio. “Estoy bien, en casa con los míos, un pelín desbordada con todo lo acontecido esta semana, pero estoy tranquila y serena”. El brutal testimonio de la hija de Rocío Jurado había saltado a la actualidad, a la política, a la calle y, claro, a los medios de comunicación. Nadie se había quedado al margen. El relato en primera persona, mirado a cámara, sin más atrezo que un sofá, un proyector y un fondo blanco había removido conciencias. Todo el mundo tenía una opinión. Rocío Carrasco trascendía, posiblemente sin pensarlo, lo que iba ser el objetivo originar de su serie. Acabar con veinte años de silencio ya no era suficiente. Tocaba terminar también muchas más cosas.

“Cuando arrancamos, nuestra única intención era ayudar a una mujer que pedía un altavoz para romper su silencio”, aseguraba Carlota Corredera durante la emisión del último capítulo de 'Rocío, contar la verdad para seguir viva'. “Esta era una serie pequeña, era una terapia hecha tele, pero vosotros la habéis hecho grande”. La cadena casi al completo se centraba en el análisis de cada uno de los episodios de la docuserie. Carrasco no solo desgranaba hechos de los que todos habíamos sido partícipes como espectadores, sino que hacía un retrato completo de lo que había sido la historia reciente de la crónica social. Comenzaba, a la vez, una polarización que acaba materializándose en una descarnada guerra entre productoras en el seno de la propia corporación. Una tensa situación parecida, posiblemente, a la que se vivía en la calle. Nunca antes un fenómeno así había alcanzado una magnitud tal. Dos años después seguimos hablando de él.

Rocío Carrasco documental

Rocío Carrasco, durante 'Rocío, contar la verdad para seguir viva'

Telecinco

Una nueva Rocío Carrasco

Había que remontarse hasta el verano de 2014 para asistir a la última vez que Rocío Carrasco se había sincerado en televisión antes de la emisión de la primera parte de su documental. La hija de Rocío Jurado aparecía en 'Hable con ellas', el talk show con el que Telecinco pretendía anclar su programación, después de mucho tiempo alejada de la pequeña pantalla. Llegaba como invitada y terminada siendo fichada como presentadora. Sin evitar las cuestiones que se referían a su vida privada, principalmente por el testimonio que su exmarido Antonio David iba ofreciendo, Carrasco se mantenía en el firme en los dos años que duró el programa. “Soy dueña de mis silencios y esclava de mis palabras. Y a mí la esclavitud no me gusta”, respondía a Sandra Barneda en julio de 2016 cuando esta le preguntaba sobre su decisión de no hablar. Así iba a seguir todavía un tiempo más.

Criada ante los focos, la trayectoria de Rocío Carrasco había transcurrido principalmente entre platós de televisión. Tras sus pinitos junto al padre Apeles -corría el año 97-, daba el salto al magazine de María Teresa Campos y se convertía en una de sus caras más recordadas. “Mucha gente creerá que la contraté por ser hija de Rocío Jurado”, rememoraba la propia Campos en 'En el nombre de Rocío'. “Yo me acuerdo que había un programa en el que había una chica y el Padre Apeles y yo dije 'a mí la que me gusta es ella' y la llamé”. Y así fue. Carrasco estuvo a su lado hasta que acabó el espacio con la llegada de Ana Rosa Quintana. A partir de ahí, el silencio. Tuvieron que pasar diez años hasta que regresó a su trabajo. Ahora, claro, ya sabemos el porqué.

Su vida a partir de ahora

Emocionada, Rocío Carrasco cerraba la última emisión de 'En el nombre de Rocío', la segunda parte de su serie documental, hace tan solo siete días. “Ha sido un camino muy duro pero muy bonito, sanador y satisfactorio”, aseguraba consciente de que lo que había pasado no volvería a ocurrir. Dos años en los que Carrasco ha hablado, y mucho, en primera persona. “Rocío está recuperando veinte años perdidos de su vida”, apuntaba Terelu Campos para esta publicación este pasado verano. Amiga personal y compañera de Rocío Carrasco, la hija de María Teresa Campos se mostraba serena. “A mí hoy me compensa verla como está ahora. Nunca he estado más tranquila con respecto a Rocío que ahora”. Y es que el sufrimiento que ha soportado la hija de Rocío Jurado también ha estado presente en aquellos que han respetado su decisión de no hablar.

Una vez cerrada su docuserie, ¿cómo será su vida a partir de ahora? ¿Qué nuevos proyectos le esperan para el futuro? ¿Cómo va a continuar la reacción de su familia? ¿Y de sus hijos? Posiblemente el verdadero camino empiece ahora para Rocío Carrasco. Y lo hará sin losas ni mochilas pero con la presión de volver a estar en el ojo del huracán. Algo que para lo que no hay nadie más preparado que ella. No en vano, no todo el mundo puede decir que es hija de Rocío Jurado y de Pedro Carrasco. Para lo bueno y también para lo malo.