Si hay algo que no se le puede negar a Cristiano Ronaldo es que muere por su familia. Y no nos referimos solo a la que ha formado junto a la española Georgina Rodríguez y sus cuatro hijos, sino también a la familia que lo vio nacer. Su madre, Dolores Aveiro, ha sido el inmenso motivo de preocupación en las últimas semanas, ya que la mujer, madre del astro portugués, sufrió un ictus a primeros del pasado mes de marzo.

Dolores Aveiro, que regenta un restaurante en Madeira, la isla en la que nació el delantero de la Juventus, tuvo que ser intervenida de urgencia en la madrugada del 3 de marzo, en el Hospital Nélio Mendoça de Funchal, la capital de la isla. No es el primer problema de salud que sufre Dolores Aveiro, que ya padeció cáncer de mama en 2007 y que se le había vuelvo a reproducir a finales del año pasado. Aveiro explicaba entonces que le habían operado la primera vez en Madrid y que volvía a estar fuerte para "luchar por su vida".

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Por suerte, Dolores Aveiro se encuentra muy recuperada y Cristiano Ronaldo y sus hermanas, Katia y Elma, no se separan de ella. Ayer el futbolista publicó una foto en el gimnasio, acompañado de las tres mujeres más importantes de su vida, con permiso de sus dos hijas, Eva y Alana Martina, y, por supuesto, de su novia, Georgina Rodríguez.

"Me siento muy agradecido de tener a mi madre en casa, después del hospital y recuperándose. Cuida de tus familias y seres queridos", escribió el jugador, que permanece en Madeira lejos de su novia y sus hijos, pues las medidas de confinamiento de Italia le impidieron regresar al país en el que reside.