Belén Rodríguez y Carlos Lozano no ocultan su tensión sexual no resuelta

"Me quiero acostar contigo, pero tienes que hacer el esfuerzo. Que me llames y me lo propongas tú", le propuso Belén a Carlos

Montse Jolis
Montse Jolis

Periodista especializada en corazón y sociedad

Belén Rodríguez y Carlos Lozano

No siempre lo que pasa en Telecinco se queda en Telecinco. Lo de anoche fue una tirada de caña en toda regla y es que por fin nos enteramos del ligoteo que se traían entre manos dos rostros televisivos muy conocidos, Belén Rodríguez y Carlos Lozano. Los dos están solterísimos y, por lo que parece, en un estado de búsqueda del amor y lo que surja, así que ninguno de ellos estaría traicionando a nadie, pues su corazón está libre como el viento.

Sucedió en el 'Deluxe'. Todo empezó porque Carlos Lozano confesó que Belén Rodríguez le atraía sexualmente y que, además, "tenemos el mismo rollo", algo que, conociéndolos un poquito significaría que ambos buscan pasárselo bien, tener un compañero o compañera de vida, pero sin demasiadas ataduras ni celos ni nada por el estilo que pudiera enturbiar la relación

Belén, que no se negó en rotundo, ni mucho menos, a la propuesta de Carlos, comentó: "Yo no daré el primer paso". Pero luego se vino arriba y habló muy clarito. "Me quiero acostar contigo, pero tienes que hacer el esfuerzo. Que me llames y me lo propongas tú". Desde luego, se puede decir más alto, pero no más claro.

Carlos recogió el guante lanzado por Belén: "A partir de ahora me lo tomaré en serio, pero como siempre me estás vacilando...". Al final, y con tanta tensión sexual en el ambiente, Belén y Carlos acabaron dándose un pico en la boca.

Belén Rodríguez y Carlos Lozano

Belén Rodríguez y Carlos Lozano, una vez desvelada su tensión sexual no resuelta, se dieron un pico en directo.

Telecinco

Sobre qué pasó después, cuando se apagaron los focos del plató, es algo que solo saben ellos. Si se hubiese tratado de dos invitados que residen fuera de Madrid, está claro que habrían compartido hotel, pero tanto Belén como Carlos son amigos, compañeros y residentes en la capital, así que aquí cabría preguntarse: ¿En tu casa o en la mía?