Alessandro Lequio para los pies a Joaquín Prat: “¡Un respeto al yayo!”

Joaquín Prat vuelve a insistir a Alessandro Lequio sobre si conocerá o no a su nieta, la hija póstuma de Aless

foto autor Conchi
Conchi Álvarez de Cienfuegos

Redactora Jefe de Clara Corazón

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Alessandro Lequio (62 años) se encuentra ante la disyuntiva de su vida: conocer a la pequeña nacida a través de la carga genética, previamente congelada, que dejó su hijo Aless; o no conocerla. Su nieta biológica está, desde la semana pasada, en España y él aún no ha acudido a visitarla. Ana Obregón (69 años), la otra abuela de la bebé, no tiene prisa; le deja su espacio. Le conoce demasiado bien y sabe que, cuanto más se le presiona, peor. Sus compañeros de plató en ‘El programa de Ana Rosa’ no tienen el mismo conocimiento que ella; de ahí que el colaborador haya parado los pies de manera tajante a Joaquín Prat (45 años). 

Ana Sandra, la nieta de Ana Obregón y Alessandro Lequio, ya está en Madrid

Desde la semana pasada, la niña está instalada en Madrid, junto con su abuela Ana y la cuidadora que también se encarga de ella. Las tres viajaron desde Miami, donde la pequeña nació por gestación subrogada, hasta España. García Obregón ha sido la gran impulsora de su nacimiento, motivada por el último deseo de su hijo Aless, que siempre quiso tener una familia, un legado que su madre ha querido completar casi tres años después de su muerte. 

Alessandro Lequio

Alessandro Lequio aún no conoce a su nieta

Mediaset

Desde que la pequeña está en la casa familiar de La Moraleja, no ha parado de recibir visitas. Las primeras fueron las de sus tíos abuelos, los y las hermanas de Ana García Obregón. Todos estaban enloquecidos con la criatura y se deshacían en buenas palabras para ella. 

De momento, Alessandro Lequio aún no ha pisado el domicilio. Necesita tiempo. Su compañero Joaquín Prat tiene clarísimo que el marido de María Palacios, más tarde o más temprano, acabará acudiendo. “Se ha hablado mucho de cuándo irás a visitar a tu nieta, y me atrevo a decir que irás, pero tú vas a decidir cuándo”, le aseguraba. El italiano no quiso volver a entrar en una cuestión en la que ya había entrado, y frenó en seco al presentador. “Ya lo he dicho, no me voy a repetir ¡Un respeto al yayo!”, ha dicho con cierta socarronería.

 

Alessandro Lequio se posiciona tras la llegada de su nieta a España

“Yo lo que quiero es paz y tranquilidad”, decía la semana pasada. “Relax, discreción… no quiero ruido”, pedía desde el plató de ‘El programa de Ana Rosa’. Y justo eso es lo que no va a tener si acude ahora mismo de visita. Desde que Ana Obregón y su nieta regresaron a España, hay prensa haciendo guardia a la entrada de su exclusiva urbanización, y eso es lo que Alessandro desea evitar. “No es el momento”, puntualizaba, de lo más rotundo. 

No se cierra. Jamás lo ha hecho, pero sí se muestra cauto. Prefiere que el boom mediático se desinfle un poco antes de hacer ningún movimiento. Sabe que tiene tiempo de sobra para hacer lo que su corazón le dicte y haga lo que considera que debe de hacer. Sin presiones de ninguna clase, solo siendo fiel a sí mismo y, también, a su hijo Álex. “Caminando siempre en la misma dirección”, publicó hace unas semanas en sus redes sociales, dejando taxativamente claro su manera de comportarse solo obedecía a una motivación principal; que su hijo estuviese orgulloso de él.

Desde que la noticia del nacimiento de Ana Sandra vio la luz, el italiano ha tratado, por todas las formas posibles, de pasar desapercibido. Estaba al tanto, por supuesto que lo estaba, el deseo de su hijo formaba parte de su testamento holográfico, pero no quería tomar demasiado partido ni dejarse llevar por los juicios sumarísimos a los que Ana ha estado sometida desde que nació la bebé.