"Pérdida de identidad": las posibles consecuencias psicológicas de los problemas judiciales en la familia Costanzia

Con la detención de los dos hermanos pequeños de Carlo Costanzia aumentan los problemas judiciales a los que se enfrenta la familia

Pablo Casal

Coordinador digital de Lecturas

Actualizado a 26 de marzo de 2024, 17:23

GTRES
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Las diferentes causas judiciales a las que se han ido y se van enfrentando los hermanos Costanzia han puesto a la familia italiana en el ojo del huracán y el nombre de su padre, el conde Carlo Costanzia di Cotigliole, ha vuelto a verse salpicado por todas las noticias que se van publicando relacionadas con sus hijos. En el pasado, su separación con Mar Flores también ocupó las portadas de las revistas por las fuertes desavenencias entre ellos y ahora se enfrenta de nuevo a posibles consecuencias psicológicas que hemos valorado en Lecturas con el psicólogo experto en duelos Dany Blázquez.

Un divorcio complicado con cruce de acusaciones

En 1991, la modelo Mar Flores y Carlo Costanzia iniciaron una relación y un año más tarde, el 13 de noviembre de 1992, tendrían a su hijo, al que pusieron el mismo nombre de su progenitor, tan solo unos meses después de contraer matrimonio, el 22 de mayo, en una ceremonia religiosa que no habría contado con el beneplácito de los padres de la también actriz y empresaria. Fue en 1996 cuando decidieron poner punto y final a la relación y comenzó entonces una batalla judicial de la que también derivó un cruce de acusaciones. 

"Es el padre de mi hijo y lo único que tengo que reprocharle es que sentarse delante de las cámaras y decir todo lo que dijo abrió la veda para que luego todo el mundo se tirara a mi cuello. El daño lo ha podido hacer él a nuestro hijo, porque yo ya soy un poco de piedra", decía ella en el programa de 'Día a día', presentado por María Teresa Campos y que recoge también en el análisis de la actualidad el portal 'Cotilleo Rosa' en su cuenta de 'YouTube'. 

Además, en ese viaje por la hemeroteca también podemos volver a escuchar las palabras del conde italiano en el programa 'A tu lado', en el año 2006, cuando una década después del divorcio, hablaba sobre la educación de su retoño: "él ha tenido, digamos, muchas dificultades en la escuela cuando su madre estaba en el ojo del huracán". En ese momento, culpaba a su exmujer de los problemas en el colegio de Carlo Costanzia Jr. por los escándalos sentimentales que protagonizaba y que copaban la actualidad de la prensa rosa en esos años. 

La dura infancia de Carlo Costanzia Jr. y el ejemplo para sus hermanos

Carlo Costanzia Jr. se sentaba en el programa '¡De viernes!' para hablar sobre diversos asuntos, explicar las causas judiciales a las que se ha venido enfrentando y también para hablar de su infancia, que en sus palabras "nunca ha sido feliz", ya que la separación de sus padres llegó cuando él era muy pequeño y al ser tan "dramática y mediática", le afectó durante sus primeros años de vida. Los titulares que publicaba la prensa con su madre como protagonista le afectaron y mucho, porque aunque era solo un niño, se daba cuenta de estas cosas. 

A pesar de ello, el actor llegaba a decir a cámara, en 2017 en 'El programa de Ana Rosa', que la relación con sus padres era "excelente", aunque añadía un superlativo en el caso paterno. Volviendo nuevamente a su entrevista en el espacio nocturno de los viernes en 'Telecinco', Carlo se rompía al ser preguntado por la relación con sus hermanos y reconocía que le hubiera gustado "ser otro ejemplo" para ellos debido a los problemas que ha ido arrastrando. En este sentido, contestaba, le generaba incomodidad el hecho de que pudieran sufrir por ello. 

Mar Flores enviaba una serie de mensajes a Aurelio Manzano con unas declaraciones recogidas por la revista 'Semana' en las que hablaba de que su hijo estaba "mal influenciado", pero destacaba su bondad y regresaba a ese cruce de acusaciones cuando recordaba que Carlo se fue a vivir con su padre a los 10 años. "A sus 30 años le libré de pasar nueve años en la cárcel", recalcaba también en relación a la fianza que tuvo que abonar para que quedara en libertad. Él respondía con evasivas al asegurar que le constaba que "estas declaraciones ella no las ha hecho" tras haber hablado con su madre y añadía: "Para mi no fue una decisión equivocada y me fui con mi padre porque quise. Mi madre me ha ayudado, pero mi padre y Javier Merino, más". 

Los hermanos de Carlo y las consecuencias psicológicas para la familia

Carlo cerraba la puerta a los reporteros en su casa de Madrid y consideraba una "provocación" por parte de los medios preguntarle sobre las detenciones de sus hermanos en Turín. "Es tremendo y surrealista y yo me pregunto qué pensará Mar Flores", reaccionaba la periodista Lorena Vázquez en 'Espejo Público' a la noticia que llegaba desde Italia, mientras Laura Fa entiende "que Terelu quiera mantener un poco de distancia porque una estafa puede ser algo menor, pero un intento de asesinato es mucho más". 

De los cuatro retoños que tiene el conde, tres de ellos han tenido o tienen problemas con la justicia, una situación en la que "es muy probable que predominen emociones como la preocupación o el miedo por la incertidumbre a la que se enfrentan los hijos en sus procesos judiciales, pero también la culpa, que a veces actúa como un mecanismo de defensa que permite hacernos o sentirnos responsables de una situación y poner en marcha la movilización de recursos para poder arreglar aquello que haya sucedido", según analiza el psicólogo experto en duelos Dany Blázquez para Lecturas.

"A nivel de dinámica familiar, se produce lo que en psicología sistémica se conoce como una ruptura del sistema, en el que los roles familiares se “desconfiguran” y las dinámicas familiares se desestabilizan, lo que puede generar situaciones de estrés, tensiones adicionales, reproches o reacciones impulsivas", continúa el terapeuta. Esta perspectiva, explica, "nos permite entender todo el repertorio conductual que un padre puede poner en marcha ante un desafío como este: desde el apoyo y la implicación máximas hasta el bloqueo o la desatención o indiferencia extremas". 

Por último, hace hincapié en que "hay que entender que la pérdida de libertad también se puede entender como un proceso de duelo en el que no solo los protagonistas, sino también sus seres queridos, y en este caso su padre, tienen que hacer todo una elaboración de la pérdida para integrar y asumir las implicaciones que puede llegar a tener un proceso judicial como este". Con ello, en este sentido estaríamos hablando "de un duelo anticipado que empieza en el momento de la detención y que no solo está condicionado por la pérdida de libertad de los hijos, sino también por la pérdida de identidad: de pronto, sus hijos dejan de ser el reflejo de su padre o de su familia y empiezan a adoptar un rol que cuesta atribuirles, como puede ser el actor de un delito". 

Además, hemos consultado a la psicóloga Paula Pérez y se muestra prudente a la hora de analizar la situación, ya que habría que estudiar cuál ha sido la relación a lo largo de los años entre ellos: "ahora mismo se puede encontrar desbordado emocionalmente, donde podrían, siempre hipotéticamente, predominar los sentimientos de culpa y responsabilidad como figura de referencia para sus hijos". 

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