No todas las noches eran tan familiares en Baqueira en las vacaciones navideñas de la Familia Real. Muchas veces el Rey iba solo a cenar con amigos y algunas señoras. ¿Adónde? Se sospecha que a un apartamento de Viella, pero el Rey circula a tal velocidad que los escoltas no pueden seguirlo. Aunque la Reina vive muy aislada, tiene un sexto sentido para detectar las infidelidades de su marido y dejó de interesarle esquiar e ir al Valle de Arán. El Rey siguió acudiendo; aparecía llevando su propio coche, un Porsche muy poco adecuado para las carreteras heladas, hasta el punto de que tuvo algún pequeño percance sin consecuencias. Se movía en libertad, podías verlo tomando un ‘vin cau’ después de la jornada de esquí o cenando en la Borda Lobato. Era consciente de que nadie osaría tomarle una foto e incluso presentaba a la señora que lo acompañaba con total tranquilidad.

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