Manolo Santana (79) salía de Hospiten, centro hospitalario de Estepona (Málaga), el domingo 11 de febrero acompañado por su mujer, Claudia Rodríguez, 20 años más joven que él. Daba la impresión de que el extenista llevaba muchas ganas de comer su plato favorito, atún fresco, en un chiringuito. Santana, que había ingresado de urgencia el lunes 5 de febrero, acabó pasando por el quirófano para ser operado de una hernia en las ingles.

A pesar de que en mayo cumplirá los 80, Manolo se recuperó rápidamente, fue dado de alta y ya en casa deberá hacer reposo. Su salud ha preocupado estos días a su familia, en especial a su hija Alba, nacida de su relación con Mila Ximénez, que llamó varias veces y no logró que le cogieran el teléfono, tal y como explicaba la tertuliana en 'Sálvame'. El silencio de Claudia sobre el estado de Santana provocó inquietud y un alud de rumores.

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Ha sido el programa de Telecinco más interesado en arrojar luz alrededor de la salud del excampeón de Wimbledon, desde que Kiko Hernández fuera el primero en informar de su hospitalización.

Mila ha declarado querer mantenerse totalmente al margen de la situación de Manolo y revelaba que llevaba muchísimos años en los que la relación con él es nula. Sin embargo, en la entrevista exclusiva que ha concedido desde Marbella a nuestra revista Lecturas ha admitido que: "Todo lo malo que le pase a Manolo duele a Alba y lo que le duele a mi hija me duele a mí".