El brócoli es un alimento muy sano y ligero, ideal para llevar una dieta equilibrada. ¿Quieres aprender a prepararlo más allá de hervido? Puedes incorporarlo a recetas que estén realmente ricas. Así podrás aprovechar sus MARAVILLOSAS propiedades nutricionales, que son muchas (descúbrelas todas en esta completa guía sobre el brócoli). Algunas de las más importantes son:

  • Aporta muy pocas calorías (solo 34 calorías/100 gramos)
  • Es rico en fibra y antioxidantes
  • Es un alimento antiestreñimiento
  • Ayuda a reducir el colesterol
  • Elimina toxinas
  • Es rico en hierro, calcio y magnesio

Ahora ya sabes todos los beneficios del brócoli o brécol. Pero, ¿cómo lo cocinamos? Con estas ideas que te proponemos conseguirás usarlo en platos sanos y ligeros para tu día a día. Toma nota.

Platos ligeros y sanos que se pueden hacer con brócoli y están riquísimos

El brócoli se puede combinar fácilmente con un montón de alimentos igual de ligeros y saludables en forma de salteado y forma muy buena pareja con el pollo pero también con otras carnes como la de cerdo o ternera. Es una buena combinación cuando buscamos platos poco calóricos pero que nos dejen satisfechos y con buen sabor de boca.

El pescado también se lleva de maravilla con el brócoli y puede servir como acompañamiento de distintas elaboraciones sencillas que sean a la plancha o al horno.

El arroz es otro de los alimentos saludables con los que podemos combinar fácilmente el brócoli para crear recetas sanas y ligeras. No te preocupes porque vaya a quedar soso y sin sabor porque puedes prepararlo con especias como el curry o darle un extra de sabor cociendo el arroz en caldo de verduras.

Lo mismo pasa con la pasta, que queda de maravilla con brócoli y gambas por ejemplo o incluso añadir más verduras a la ecuación. Podemos hacerlos al ajillo con muy poco aceite para aligerar la preparación y no perder sabor o con salsas en las que también predominan los ingredientes de origen vegetal como el pesto.

¿Eres más de comer las verduras en crema? No es mala opción pero son menos saciantes que su versión entera. Eso sí, para irte familiarizando con el sabor de esta verdura (o para que los comensales más rebeldes se atrevan a probarla) son una estupenda opción sobre todo si las combinamos con otros alimentos con mejor público como los huevos y el jamón.

Lo mismo pasa si lo que buscamos es acompañar el brócoli de una buena cantidad de otras verduras y hortalizas. Como primer plato o cena ligera funcionan de maravilla tanto las ensaladas como las menestras.

Si buscas recetas todavía más rápidas y sencillas, este salteado con tomate seco y una vinagreta facilísima te va a encantar. El tomate le da un sabor espectacular al brócoli y te servirá para comerlo hervido, al vapor o salteado sin aportarle muchas calorías.

Y si quieres comer brócoli sin verlo (hay quien no come nada que sea verde), mira estas deliciosas recetas que lo incluyen como ingrediente, pero nadie lo diría. Flanes de verdura, croquetas, tortillas, tartas saladas...