Melania Trump no suele pasar desapercibida nunca, vaya donde vaya siempre suele levantar críticas tanto por sus palabras, como por sus estilismos, con alguna que otra excepción. Como la de hace unos días, con el total look blanco que logró convencernos a todos. Pero, con su última aparición no ha tenido tanta suerte. La primera Dama de Estados Unidos ha lucido uno de sus peores estilismos hasta la fecha en su viaje de vuelta de Irak, pero no por las prendas escogidas, ya que, como acostumbra en cada estilismo ha vuelto a seguir a rajatabla otra de las tendencias del momento. Esta vez ha sido un efecto óptico el que le ha jugado una muy mala pasada. ¿El culpable? Unos pantalones de piel efecto legging que se confundían con su propia piel.

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En su vuelta a la Casa Blanca, Melania ha apostado por la comodidad con un conjunto muy básico: un abrigo corto cruzado de lana en verde, firmado por Prada, unos pantalones de cuero en marrón de Ralph Lauren y unas bailarinas del mismo color, de Christian Louboutin.

Melania Trump

Pero el problema llegaba cuando, a primera vista, parecía que la primera Dama se había atrevido con un mini vestido verde. Y es que estos pantalones ajustados, tipo legging, daban la impresión de lejos de ser sus propias piernas, un efecto que potenciaba su calzado y que la convertía en el foco de todas las miradas. Eso sí, esta vez sin pretenderlo.

Melania Trump

No es la primera vez que se atreve con esta prenda, pero si que la combina con una parte de arriba tan larga, algo que también favorece este efecto óptico.