Uno de los sectores más afectados por la crisis del coronavirus es el de la educación. Además del cierre de los colegios y universidades, alumnos y profesores han tenido que adaptarse a las clases online, y eso incluye los temidos exámenes.

Cuesta imaginar que hace solo tres meses, en las clases presenciales, los profesores se encargaban de ir fila por fila cuidando que ningún alumno copiase o hiciera trampas durante los controles. Esos sudores fríos de los estudiantes sospechosos de estar copiando eran parte del riesgo (y el romanticismo) de una situación que tardará algún tiempo en volver a producirse. Ahora, cuando cada estudiante realiza la prueba desde su casa, ¿cómo evitar las 'chuletas'?

Artículo relacionado

En muchos centros educativos han recurrido a la tecnología para evitar las trampas. Por medio de herramientas para el reconocimiento facial del alumno, o la monitorización del ordenador y el entorno se consigue disminuir esas actitudes. Asimismo, hay profesores que están optando por cambiar la formulación de las preguntas e incluso se está solicitando una declaración jurada al alumno donde confirma que no van a hacer ningún tipo de trampa.

Sin embargo, partir de una hipotética falta de honradez de examinando crea una situación poco adecuada para enfrentarse a una prueba que, en muchos casos, son decisivos en sus currículums formativos y profesionales. Por eso, un grupo de alumnos de Derecho de de la Pontificia Universidad Católica de Chile han iniciado una llamativa campaña de cara a los exámenes bajo el título y la proclama de “Yo no copio".

Artículo relacionado

A través de un video difundido a través de redes sociales, estos estudiantes llaman a no hacer trampas en los controles, dando poderosas razones: “Porque me estoy engañando a mi mismo, porque le miento a mi familia, porque perjudico a mis compañeros, porque engaño a mis profesores, porque copiar es mentir, porque lo que hoy es copia mañana es negligencia, estafa o robo”.