Todos tenemos objetos que tienen una gran carga sentimental para nosotros y que cuidamos con especial cariño. Este es el caso de una taza que una mujer conservaba desde que tenía seis años. Su marido conocía el valor que tenía para ella, pero un día, un accidente mientras la limpiaba provocó que se hiciera añicos.

El preocupado esposo quiso encontrar una solución al desastre involuntario que había provocado y, rápidamente lanzó un mensaje de socorro por Twitter explicando lo que le había ocurrido. Seguramente nunca imaginó que la respuesta sería tan masiva: 2.000 personas se conmovieron con su historia e, intentaron, ayudarle a reparar lo que había ocurrido.

Algunos le ofrecieron tazas similares y opciones de todo tipo. Finalmente, el consternado marido decidió imprimir de nuevo el dibujo en una taza y quiso agradecer a todos los tuiteros su ayuda y su solidaridad.