Si una muerte pasó poco desapercibida en todo el país, esa fue de la de Rita Barberá. Sucedió el 23 de noviembre de 2016 como consecuencia de un infarto. Pero quienes no se enteraron del deceso debieron ser los funcionarios del departamento de Protocolo del ministerio de Fomento, pues, según el diario Levante, la exalcaldesa de Valencia figura entre las personalidades invitadas al acto de inauguración del nuevo tramo del tren de alta velocidad, que tendrá lugar en Castellón el martes 23 de enero.


Obviamente, Barberá no podrá acudir al evento, pero quien sí lo hará será el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, y el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, probablemente con un ligero azoramiento por la metedura de pata de sus subalternos. Sin embargo, no es la primera vez que Protocolo tiene un lapsus de este tipo: recordemos el mensaje de condolencia que el Gobierno envió a los familiares de las víctimas del descarrilamiento de trenes de Santiago de Compostela de 2013. En él se mezclaba el accidente ferroviario con el terremoto que unos días antes había golpeado la ciudad de Gansu, en China.


El proyecto llega a Castellón con once años de retraso, pues la llegada del AVE a la capital de La Plana estaba prevista para 2007. Tras el periodo de circulación en pruebas exigido por la Agencia de Seguridad Ferroviaria, la línea funcionará con regularidad con un precio de 25 euros por trayecto en clase turista.