Las tiendas de mascotas de Inglaterra tendrán prohibida la venta de perros y gatos menores de 8 semanas a partir de octubre. El objetivo de la ley es acabar con la explotación y el maltrato animal, además de fomentar las adopciones en protectoras o las compras directas a criaderos.

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La medida llevará como nombre ‘Ley Lucy’, como homenaje a una perra de raza Spaniel que fue rescatada en 2013 de una perrera galesa. Allí era maltratada y la explotaban haciéndole tener cachorros que enviaban a tiendas de Reino Unido. Tras su rescate, vieron que Lucy tenía problemas de salud. La perrita, que murió en 2016, sufría epilepsia y tenía la columna vertebral curvada como consecuencia de haber estado en una jaula estrecha.

Otros países europeos han llevado a cabo medidas parecidas a la Ley Lucy. En España, Madrid cuenta con la Ley de Protección Animal de julio de 2016. Según esta norma, "los cachorros de perros y gatos deberán tener una edad mínima de tres meses en el momento de la venta, con el objeto de evitar problemas de salud o de comportamientos derivados de un traslado, alimentación, inmunización o socialización inadecuados".

Unas 150.000 personas firmaron la petición de la que surgió la ‘Ley Lucy’ en Reino Unido, que fue debatida en el parlamento. Michale Gove, secretario británico de Medio Ambiente, se mostró satisfecho con la nueva medida que entrará en vigor y expresó: "La gente que menosprecia completamente el bienestar de las mascotas ya no podrá lucrar con este miserable comercio”. ¡Muy bien dicho!