En 1977, Amanda Scarpinati era un bebé de tres meses que crecía sano y feliz, pero una desventurada tarde, ocurrió la tragedia; en un descuido de sus padres, se Amanda cayó del sofá donde estaba y fue a parar sobre un humidificador, lo que le produjo quemaduras de tercer grado. Sus padres la llevaron rápidamente al Albany Medical Center Hospital, donde se hicieron cargo de ella. Fueron tiempos difíciles, la pequeña tuvo que someterse a delicadas operaciones de cirugía y, durante los primeros años de su vida, aún tenía cicatrices y marcas que la acomplejaban. Amanda conservó un anuario del hospital de ese año, en el que aparecía una enfermera con ella, la heroína anónima que la cuidó y la abrazó cuando tanto lo necesitaba.

La pequeña Amanda en 1977
Facebook

A Amanda se le ocurrió un día que tal vez podría encontrar a esa enfermera en las redes sociales. Subió a su cuenta de Facebook las fotos del anuario, explicando su historia y deseando que la enfermera, o alguien que la conociera, se pusiera en contacto con ella para poder demostrarle, después de tantos años, su enorme gratitud.
Resulta que Ángela Leary, otra enfermera que también trabajó en el mismo hospital en 1977, la reconoció y confirmó quién era, Sue Berger, a través de la red social. Sue tenía tan sólo 21 años de edad cuando se le tomó esa fotografía, acababa de terminar sus estudios. Ella también conservó el anuario. Cuenta que se las mostraba a sus amigos y familiares, y les hablaba de la pequeña niña que se había quemado y había atendido años atrás. "Era una niña muy tranquila, muy confiada”, les decía.

En reencuentro, 38 años después
Facebook

El resto fue coser y cantar, el Albany Medical Center Hospital organizó un reencuentro entre paciente y enfermera: Amanda y Sue volvieron a abrazarse, 38 años después.