Shudu Gram no es una supermodelo cualquiera. Además de ser preciosa y tener más de 50.000 seguidores en Instagram, es la primera modelo digital creada por un ordenador. Sus rasgos y las medidas de su cuerpo encarnan los cánones de belleza ideales que todavía promueve el mundo de la moda, tanto, que consigue distinguir entre lo real y lo artificial sea muy difícil. Fíjate bien.

Shudu está creada a través de programas de ordenador. Pero no nos referimos a unos retoquitos de Photoshop sobre una imagen de alguien de verdad, sino de que fue creada de la nada con programas de modelado en 3D. Su autor, Cameron-James Wilson, es un fotógrafo de moda británico de 28 años que se inspiró en mujeres de una tribu africana para concebir a Shudu Gram. Un proyecto que surgió de la nada y que fue un punto de inflexión en su vida.

Artículo relacionado

"No lo sabía entonces, pero al crearla realmente me ayudó a lidiar con las cosas que estaba pasando en ese momento. Sintiéndome fuera de contacto con mi propio trabajo, menospreciado y que tenía talento, pero no sabía qué hacer con él", dice Wilson en una entrevista.

Y es que el fotógrafo confesaba que desde pequeño y a lo largo de su vida su obsesión era dibujar mujeres quienes, al final, han terminado siendo el centro de su trabajo como fotógrafo de moda. Y aunque, por su cuerpo perfecto y su preciosísima cara, pueda parecer que Wilson solo alarga los estereotipos que se les impone a las modelos, él asegura que Shudu es un proyecto con el que pretende cruzar los límites entre ficción y realidad. Trayendo aquella, a esta. "Mucho de lo que vemos en los medios está tratando de ser menos real, añadiendo filtros y maquillaje. Shudu viene de la otra dirección: es una fantasía que trata de abrirse paso en la realidad y tengo planes para ayudarla a conseguirlo", asegura.

Y lo está consiguiendo. En su cuenta de Instagram, Shudu ya tiene casi 60.000 seguidores y muchos preguntan a diario si ella es una persona real. Todos ellos esperan una nueva fotografía de la modelo digital para quedar deslumbrados por lo que puede llegar a hacer la tecnología.