Un individuo de Fuenlabrada, a falta de un plan mejor, solo se le ocurrió llamar a los servicios de Emergencias del 112 fingiendo que había sido atacado.
Cual sería la sorpresa de los agentes cuando al personarse rapidamente en el lugar de los supuestos hechos de agresión, se encontraron con que la víctima no era tal, sino un tipo que con toda la cara del mundo les explicó que solo era una simulación, que les había llamado únicamente para saber cuánto tardaban en darle respuesta y en llegar los policías y la asistencia médica.


Los agentes han presentado una denuncia contra el falso agredido en el juzgado de Fuenlabrada. Además, Emergencias de la Comunidad de Madrid recuerda que las falsas alarmas "no tienen gracia, perjudican a las personas que realmente necesitan ayuda y son un delito".

Según el Código Penal, "quien afirme falsamente o simule una situación de peligro para la comunidad o la producción de un siniestro a consecuencia del cual es necesario prestar auxilio a otro y con ello provoque la movilización de los servicios de policía, asistencia o salvamento, será castigado con la pena de prisión de tres meses y un día a un año o multa de tres a 18 meses".

Seguro que al supuesto agredido ya se le han quitado las ganas de volver a hacer este tipo de averiguaciones.