En el Departamento de policía de Montebello, California, se recibió una llamada desde una sucursal del Banco de América en la que solicitaban su ayuda porque un individuo estaba alterando el orden. Cuando los agentes llegaron a la sucursal, se encontraron con que el alborotador era un hombre de 92 años que estaba tratando de sacar dinero de su cuenta, pero que los empleados del banco no lo permitían porque el documento de identidad que llevaba el anciano caballero había caducado. Haberlo hecho habría supuesto quebrantar la ley, y los empleados tampoco querían cometer un delito que pudiera perjudicarlos. Por eso habían decidido llamar a la policía, aun sabiendo que se trataba de un asunto menor.

Sin embargo, a los agentes que acudieron a la llamada no les pareció un tema menor, sobre todo al agente Robert Josett, quien se ofreció a acompañar al anciano a la comisaría para renovar su tarjeta de identificación. El agente fue mucho más amable de lo que le correspondía porque, acto seguido, volvió con el anciano a la sucursal para que este pudiera retirar los fondos que quisiera de su cuenta corriente.

Desde que la noticia fue publicada en la cuenta de Facebook del Departamento de Policía de Montebello, ha obtenido casi 263.000 “Me gusta” y ha sido compartido por los usuarios más de 41.000 veces. Estos son los gestos que muestran la faceta más humana de los cuerpos policiales, a los que, a menudo e injustamente, solo se relaciona con acciones violentas o represoras. El agente Josett, con su respeto a las canas, es un ejemplo perfecto de policía modélico y de ciudadano ejemplar.