El del lunes 22 de junio ha sido un programa especial para Pablo Motos y su equipo del programa 'El Hormiguero'. Se trataba del primero en el que había público en el plató tras la crisis del coronavirus, y no era un público cualquiera, sino que estaba formado por sanitarios que habían estado luchando contra el covid 19.

El presentador acostumbra a hacer una especie de monólogo al inicio del programa, pero también el del lunes fue muy particular puesto que se abrió en canal y contó muchos de los difíciles momentos que han pasado, tanto él como sus compañeros, durante la pandemia.

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"Este plató dejó de tener público hace 101 días y me gustaría contaros lo que pasó. Cuando volvimos a hacer el programa después de la primera semana de confinamiento, estábamos todos muertos de miedo, igual que vosotros", comenzó explicando el valenciano en un ejercicio de una gran sinceridad.

"El primer día que nos reunimos aquí las caras eran muy largas en este plató, había mucho mal rollo. Muchos de los que estaban aquí se había enfadado con sus parejas porque no entendían que tuviesen que venir a trabajar en medio de una cosa poco conocida que estaba matando a gente", confesaba al respecto de la decisión que tomaron de seguir haciendo el programa, aunque fuese sin público, y en una situación verdaderamente dramática.

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Pero Pablo fue más allá, y explicó había afectado el coronavirus dentro de su equipo: "Lo que no pudimos evitar fue que muriera nuestra gente. Todos los días había dramas, malas noticias. Había noches que hacíamos el programa rotos de dolor. Pero con una misión, unas personas ayudando a otras. El ambiente era tan desconocido que nos atrevimos a contar cosas que jamás hubiéramos contado. Esa conexión con vosotros es de las mejores cosas que nos han pasado estos días. Así que misión cumplida".