En el camino hacia la "nueva normalidad", hasta los gestos más cotidianos están cambiando y es obligatorio reinventar la manera de relacionarse. Desde medidas para mantener la distancia de seguridad social para evitar contagios, hasta la invención de artilugios para no tocar picaportes o puertas, que se han convertido en un posible foco de contagio de coronavirus.

Todas estas iniciativas están demostrando la gran inventiva de muchos ciudadanos, como ha ocurrido en un portal de una comunidad de vecinos de un barrio de Madrid, que han ideado una forma muy curiosa de poder llamar al telefonillo, pero sin correr riesgos.

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Ha sido la periodista Noelia Atance quien ha compartido en su cuenta de Twitter el genial hallazgo: una esponja de gomaespuma con unos palillos de dientes clavados que han colocado pegado con adhesivo al lado del interfono.

La imagen inicial desconcertó tanto a la periodista que tuvo que acercarse para comprobar para qué estaba puesto allí el pack de la esponja y los palillos. Los vecinos también habían colocado un cartel, escrito a mano, explicando el sencillo manual de uso de su idea: cada persona que llame, debe utilizar un palillo en lugar de usar el dedo. Una alternativa económica y sencilla, que ayude a evitar que el interfono sea un foco constante de contagios.

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Tras la publicación de la periodista, el aluvión de comentarios en Twitter no se ha hecho esperar, desde los aplausos y reconocimientos a la iniciativa hasta las bromas, alegando que ya que habían puesto unos palillos, también podían haber dejado unas aceitunas. O advirtiendo del peligro de que algún gracioso deje pegado el palillo al botón para que suene sin parar.