El 24 de enero de 2009 fue el último día que los padres de Marta del Castillo vieron a su hija, una joven de 17 años que salió con unos amigos y nunca volvió a casa. Cinco personas fueron detenidas, pero solo dos fueron condenadas, y únicamente una sigue en prisión, Miguel Carcaño, exnovio de Marta, que cumple una condena de 20 años. Miguel admitió el crimen y haberse deshecho del cuerpo, pero a día de hoy aún no ha confesado dónde está.

Los investigadores han realizado durante estos 9 años una decena de búsquedas, siguiendo las pistas de Carcaño. Rastrearon el río Guadalquivir, donde según Miguel habían arrojado el cuerpo él y varios de los implicados. Después, el joven cambió su versión de los hechos, asegurando que su exnovia estaba en un vertedero de Alcalá de Guadaira. Se peinó la zona, al igual que dos fincas en las que Carcaño dijo que había tirado "por ahí" el cuerpo de Marta. Nada, de la joven no había ni rastro.

El padre de Marta, Antonio del Castillo, estuvo presente hace unos días en el funeral de Diana Quer, al que acudió tras la afectuosa y solidaria invitación de Juan Carlos Quer, para unirse al dolor de la familia. Admite que siente cierta “envidia” porque él no ha podido dar sepultura a Marta, y asegura que es terrible la intranquilidad de no saber dónde está su hija ni lo que le ha sucedido. No obstante, ha señalado que se "alegra" de que los padres de Diana "no hayan tenido que pasar por lo que hemos pasado nosotros".

Junto a los Quer y a las familias de Mari Luz Cortés, Ruth y José, Candela y Amaia, forma parte de la plataforma 'Tu protección es nuestra lucha' para pedir al Congreso de los Diputados que no apruebe la proposición de ley de derogación de la prisión permanente revisable.