Italia es, junto con España, uno de los países más afectados por el coronavirus. La población del país vecino lleva todavía más días de confinamiento en un intento de frenar las alarmantes cifras de contagiados y, particularmente, de fallecidos.

Ahora, el gobierno ha permitido una excepción que ha constituido una verdadera alegría para los pequeños de la casa. Y es que el Ministerio del Interior ha permitido que los niños pueden salir a dar un paseo. Eso sí, deben hacerlo acompañados de uno de sus padres -y solo de uno- y en las proximidades de sus casas. El comunicado que han hecho público también especifica que las "actividades motoras" que les está permitido ahora realizar no son equivalentes a las "actividades deportivas" como el "jogging".

Italia lucha contra el coronavirus

La ministra de Igualdad de Oportunidades y la Familia, Elena Bonetti; la subsecretaria de Salud con responsabilidad en medicina para niños y adolescentes, Sandra Zampa, y el presidente de la Sociedad Italiana de Pediatría (SIP), Alberto Villani, habían escrito una carta al ministro de Sanidad, Roberto Speranza presentando el problema que supone no permitir salir de casa a los niños.

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"Hemos compartido con el ministro Speranza la necesidad de permitir que todos las personas en edad de desarrollo, es decir, menores de entre 0 y 18 años, puedan realizar actividades físicas y recreativas al aire libre, pero siempre acompañados por un miembro de la familia, respetando la distancia social", decía dicha carta.

Finalmente, sus peticiones han sido escuchadas y los niños podrán salir a la calle un rato, a disfrutar del aire y el sol, en condiciones de seguridad y siempre que sus padres estén de acuerdo con esta nueva medida.

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Sin embargo, no todos parecen estar conformes con esta medida. De hecho, el presidente de la región de Lombardía, una de las regiones más castigadas por el virus de todo el país, ya ha hecho pública su disconformidad. Attilio Fontana ha asegurado que, para él, "no cambia nada" y vale su "ordenanza" y que si se sorprende a un padre o madre con su hijo paseando podrían ser multados "si no existe una motivación válida".