Cuando Amanda Bowman Gray publicó el tierno vídeo de su hija con una guitarra cantándole You are my Sunshine a su hermanito Bo, que tiene síndrome de Down, no sabía que en menos de 48 horas sería visto por más de 30 millones de personas en todo el mundo a través de Facebook.


Esta es la maravillosa historia que hay detrás del vídeo You are my Sunshine y que su madre explica en su cuenta de Facebook:
“El pequeño Bo aprendió las 12 palabras que sabe a través de terapia musical. Mi marido y yo somos músicos. Bo tuvo que ser intervenido quirúrgicamente por un problema de corazón, y tras la operación estuvo muy mal, durante semanas fue uno de los niños más enfermos del hospital. Soportó la terapia ECMO (oxigenación por membrana extracorpórea) durante demasiado tiempo. Tras semanas y semanas confinado a una silenciosa habitación de UCI, conseguimos permiso para traer una guitarra y cantarle con la esperanza de consolarlo y de hacerle sentir que estábamos ahí, aunque él no pudiera responder físicamente. A partir de ahí todo fue coser y cantar. Lo que la gente no sabe es que mi marido y yo empezamos a ensayar ese tema un mes antes de la operación porque queríamos incluirlo en nuestro repertorio. Por la noche ensayábamos You are my Sunshine mientras yo acunaba al pequeño Bo en mis brazos, era algo habitual antes de su operación. En el hospital, reaccionó a la familiaridad de la canción y a nuestras voces. A partir de ahí Sunshine se ha convertido en su tema. ¡Creemos firmemente en la terapia musical!”.


Así fue como Amanda se encontró un día, al salir de la ducha, a sus hijos cantándole a Bo, y quedó tan enternecida que cogió el móvil y les grabó. La imagen es aún más entrañable cuando conocemos la historia de la terrible intervención quirúrgica de Bo y que su rápida recuperación se debe a tan preciosa canción. Si antes era bella, ahora es aún más hermosa.