La actriz británica Tracy-Ann Oberman y su marido, Rob Cowan, se disponían a pasar una velada romántico-gastronómica en uno de mejores restaurantes del mundo, pero la soirée acabó en el más puro estilo del club de la comedia.

La pareja se decantó por uno de los locales de Martín Berasategui, el famoso chef que cuenta en su haber con ocho estrellas Michelín. La cena iba a ser una cosa íntima, pero se volvió viral en cuanto la actriz tuiteó la foto de una piedra que contenía una toallíta húmeda para limpiarse las manos y a la que su marido, ni corto ni perezoso, le arreó un buen bocado creyendo que se trataba de alguno de los catorce platos del menú.

Según el Daily Mail, en cuanto los comensales se sentaron a la mesa se sintieron enseguida muy intrigados por el emplatado del menú; o mejor dicho, por la falta de emplatado, pues algunos manjares venían servidos sobre láminas de madera o piedra. Y así fue como Cowan, creyendo que lo que venía en el centro de esa piedra sería alguna de las delicias del singular chef, se abalanzó sobre la blanca servilleta y se la metió en la boca, ante la mirada atónita del personal. Por suerte, no se la comió, solo llegó a morderla.

Oberman indicó en sus tuits que la comida estaba deliciosa, pero ha arremetido a base de bien contra la presentación "pretenciosa" de los alimentos, con vajillas desconcertantes en lugar de platos de toda la vida. En Twitter, la actriz ha tenido, como siempre en estos casos, detractores que la han tildado de ignorante y zafia, pero también un gran número de seguidores que han publicado fotos en los que, al igual que ella, aparecen con una servilleta en la boca en señal de divertida solidaridad con la actriz y su candoroso marido.